Lo que vemos son nuevas imágenes tomadas por Curiosity de la "tierra prometida" del planeta rojo, un lugar denominado así por los científicos donde se conjugan tres formaciones geológicas que ofrecerían datos precisos del pasado de Marte.

Las imágenes, conformadas en dos grandes mosaicos, nos muestran un paisaje árido, similar al que podríamos encontrar en zona de nuestro planeta y que ayudarían a los científicos a identificar parte del pasado del planeta rojo.

En estos momentos Curiosity se encuentra en una zona denominada por los investigadores como Glenelg o "tierra prometida", un enclave donde el rover pasará las próximas semanas tomando muestras que luego serán analizadas. Aunque el objetivo final de Curiosity es llegar al monte Sharp, a 5,5 km. de distancia y donde se cree que podrían darse las mejores condiciones para el análisis del planeta, Glenelg es un paisaje único que ayudará al vehículo en su misión.

Unas imágenes que ayudarán a los investigadores a decidir el camino que deberá tomar el rover y que hasta ahora nunca habían sido analizadas.

Actualmente el vehículo ha logrado recoger hasta tres tipos de muestras en el planeta rojo. Las dos primeras sirvieron para limpiar su propio sistema de procesamiento de muestras a la vez que sirvió para "oxigenar" y limpiar cualquier contaminación terrestre.

La tercera fue "digerida" por el rover para un posterior análisis de sus minerales. Unas labores donde Curiosity ha encontrado una serie de trozos brillantes. Uno de ellos se trataba de un trozo de plástico de la nave que transportó al rover. El resto parecen ser de origen marciano y serán analizados en los próximos días.

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