Los tiempos en los que el colectivo apoyaba y defendía los movimientos de WikiLeaks parecen haber pasado a mejor vida. La colocación de un Paywall sobre algunos de los documentos filtrados en la página de la organización ha motivado un desencuentro donde Anonymous confirma el fin de las relaciones.

Paywall WikiLeaks

Muchos recordaréis el nombre de "Cablegate". Se trata de una de las fugas de documentos más famosas que llevó a cabo WikiLeaks, un conjunto de cables diplomáticos de Estados Unidos que vio la luz en el 2010 y que situaba al gobierno del país en una situación ciertamente incómoda a raíz de las filtraciones.

Hoy, para llegar a ese conjunto de cables desde la web de WikiLeaks el usuario debe pasar antes por un Paywall, una página de bienvenida que no se puede cerrar donde nos aparece un vídeo sobre el presidente Obama y se pide al visitante que done a WikiLeaks o comparta el vídeo en Facebook o Twitter. Cualquiera de estas tres acciones nos elimina la página de bienvenida y nos da acceso a los documentos.

Este "paywall" no se encuentra en todos los documentos filtrados de la organización, pero sólo el hecho de que exista ha causado un comunicado del colectivo Anonymous donde dan por cerradas cualquier colaboración o lazo entre ambos. Según el colectivo:

Hemos estado preocupados por la dirección Wikileaks desde hace un tiempo. En el último mes, el foco se ha alejado de las fugas y la lucha por la libertad de información cada vez más, mientras se concentra en Julian Assange. No hace falta decir que nos oponemos a los proyectos dirigidos a la extradición de Julian a los EE.UU. Él es un proveedor de contenidos y un editor, no un criminal. Pero Wikileaks no es, o no debería ser, sólo sobre Julian Assange.

Anonymous explica en el largo comunicado que el mismo Paywall puede evitarse deshabitando el Javascript, aunque como indican, el "usuario ocasional" no va a darse cuenta de eso.

Un desencuentro que pondría fin a casi dos años de apoyo mutuo, desde el momento en el que el Cablegate vio la luz, Anonymous defendió a WikiLeaks atacando a una serie de compañías después de que estas intentaran cortar las donaciones que recibía WikiLeaks. La misma PayPal o Visa fueron algunos de los blancos del colectivo.

Hoy, con Assange en la embajada de Ecuador en Londres y esperando por un caso cuyo resultado es más incierto que nunca, Anonymous parece dar carpetazo a una larga sociedad creada entre ambos. Aún así, el colectivo finaliza la carta mostrando su apoyo a la causa inicial de WikiLeaks:

La conclusión para nosotros es que no podemos apoyar en lo que se ha convertido WikiLeaks, en el show de Julian Assange. Pero también queremos dejar claro que todavía apoyamos la idea original detrás de WikiLeaks: la de la libertad de información y gobiernos transparentes.

Tristemente nos damos cuenta de que WikiLeaks no representará esta idea nunca más.

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