El fundador de la Wikipedia ha arremetido duramente contra el plan que está en marcha en el Reino Unido. Unas acciones encaminadas a la recopilación y vigilancia del uso de Internet a todos los ciudadanos británicos durante 12 meses por parte de los proveedores. A su juicio, si finalmente se pone en marcha, se verá obligado a cifrar todas las conexiones de la Wikipedia en el país.

Jimmy Wales

Tildada por el propio Wales como un plan "tecnológicamente incompetente", el fundador de la Wikipedia habla sin pudor de la fórmula ideada por el gobierno para vigilar las redes. Un plan diseñado para rastrear el uso de la red, lo que se dice incluyendo los correos electrónicos con el fin de ayudar a las autoridades en caso de que lo requieran.

Si se diera tal situación, y proveedores como Vodafone o Virgin Media fueran ordenados por el gobierno a realizar un seguimiento de cada página visitada por los ciudadanos, Wales está decidido a cifrar sus conexiones en el Reino Unido.

Para el hombre esa será la tendencia no sólo de la Wikipedia, sino de cualquier tecnológica extranjera como Google o Facebook. Llegado el caso, sería Reino Unido quién tendría que mover ficha y entrar en la dudosa legalidad de romper el propio cifrado de cada compañía. Según Wales:

En ese caso, no es el tipo de cosas que yo esperaría de una democracia occidental, más bien es el tipo de cosas que esperaría de Irán o China, y además sería detectado de inmediato por la industria de Internet.

Wales habló durante la jornadas que están teniendo lugar estos días en el país entre industria y gobierno. Unas jornadas donde se trata de llegar a un consenso antes de que el proyecto de ley se establezca.

Y es que de acabar dándose luz verde al proyecto, la capacidad de proveedores para retener la información de todos los ciudadanos (tanto en empresas nacionales como extranjeras) durante 12 meses, podría convertirse en un arma de doble filo para el gobierno. Una posible vulnerabilidad, brecha o ataque informático podría derivar en el uso malicioso de la información privada de los ciudadanos.

Eso sin contar con la dificultad que entraña hablar de privacidad. Cualquier atisbo de ella se verá seriamente dañado con esta regulación que antepone la seguridad y las posibles investigaciones a los derechos de los ciudadnos