Aunque muchos no lo sepan, el cerebro necesita de un sistema de «limpieza» de la misma forma que el resto del cuerpo lo hace a través del sistema linfático. Deshechos que necesitan evacuar de la misma forma que lo hacen el resto de órganos. Un estudio de la Universidad de Richester muestra cómo podría ser tras un ensayo en ratones.

Según los investigadores se trataría de un sistema de «drenaje» actuando como tuberías en el cerebro que eliminan los deshechos. Un sistema denominado por los neurocientíficos como sistema «glinfático» por su similitud al linfático, aunque en este caso a través de la gestión de las células gliales del cerebro.

El trabajo en laboratorio con ratones, cuyos cerebros son similares al humano, demuestra que el líquido cefalorraquídeo tiene un papel fundamental en la limpieza del tejido cerebral. Su trabajo es el de llevar aquellos «deshechos» y nutrientes al tejido cerebral a través del proceso denominado difusión.

Maiken Nedergaard, autor principal del estudio, cuenta que la investigación demuestra que el cerebro se limpia de manera mucho más organizada y a escala grande de lo que se creía:

>Es como si el cerebro tuviera dos recolectores de basura: uno lento que conocíamos y uno rápido que acabamos de conocer. Dada la alta tasa de metabolismo en el cerebro y su gran sensibilidad, no es de extrañar que sus mecanismos para deshacerse de los residuos sean más especializados y amplios de lo que se creía.

Un estudio con el que se espera que sus resultados tengan implicaciones en enfermedades que afectan al cerebro como pueden ser el Alzheimer o la enfermedad del Parkinson.

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.