Zapatos open source

Los zapatos open source o zapatos para ensamblar son dos prototipos de calzado diseñados y también producidos por el equipo Znsamble en el FabLab Barcelona. Znsamble es un grupo multidisciplinario, como suele ser donde ocurre la innovación, con una antropóloga (Marcelona Rozo), un economista (Sanjay Fernandes) y un diseñador visual (Diego Bustamante), que por este trabajo ganó la beca Fab-Products 2011 auspiciada por el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña y el ICUB de Barcelona. Tenemos ante nosotros zapatos para ensamblar diseñados bajo el espíritu de la cultura libre.

Actualmente el proyecto participa en una ronda de financiación distribuida en Goteo.org con el objetivo de fondear la producción de 50 piezas. Y no sólo eso, también es la oportunidad para difundir la filosofía DIY ("hazlo tú mismo"), sobre las posibilidades de la autofabricación de objetos de moda y de primera necesidad basada en diseños abiertos. A destacar que FabLabs como el de Barcelona son verdaderas fábricas de innovación que deberían existir en tantos centros educativos como fuese posible.

Son dos los prototipos ideados en la primera etapa. Un prototipo listo para ensamblar, al estilo Ikea, y otro prototipo, más barato, que deberá pulirse debidamente antes de su ensamblaje y uso. Los diseños serán liberados bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0, es decir, será posible transformar el producto originales, siempre que se comparta de igual manera a los demás reconociendo a los autores.

Le hice un par de preguntas al equipo Znsamble, primero sobre la historia detrás de la idea:

Diego había empezado hacía algún tiempo a diseñar zapatos para acompañar colecciones de moda, pero más de una manera conceptual que funcional, este trabajo previo de Diego se convirtió en el precursor de este proyecto.

La convocatoria del FabLab buscaba propuestas de productos fabricados digitalmente que se pudieran prototipar dentro de sus instalaciones. Como el método de producción de Diego había sido ese mismo, nos pareció un buen momento para seguir desarrollando la idea. Además, Marcela trabajando más en los patrones podría mejorar el diseño de la cubierta del zapato. Por otro lado, Sanjay conocía el uso de las herramientas de fabricación digital, por tanto, los 3 nos podíamos complementar para lograr zapatos que fueran más usables, ergonómicos y comercializables.

También les pregunté qué sigue en el tema de la autofabricación de objetos, sobre todo en vista de una masificación de las impresoras 3D:

Serán muchas cosas más, objetos utilitarios que ya no tendrás que ir a comprar a una tienda, tendrás una impresora 3D como actualmente se tiene un scanner o una impresora de tinta y con ello una red de librerías abiertas recursos y personas que estarán compartiendo a través de las redes.

Personalmente, creo que así como tenemos un Github para código fuente abierto, pronto tendremos una plataforma para mantener, distribuir y colaborar con diseños 3D abiertos, listos para ser replicados, transformados e implantados y quizá dar pie a otra economía de las cosas. Los zapatos open source nos invitan a vislumbrar un mundo así.