El 20 de agosto de 1977 y el 5 de septiembre de 1977, la NASA lanzó al espacio desde Cabo Cañaveral dos sondas con el objetivo de explorar el espacio, enviar datos científicos y quizás actuar de embajadores en un eventual encuentro con otras civilizaciones: las sondas Voyager. Las sondas Voyager 2 y 1 (así fue el orden de lanzamiento) llevan casi 35 años viajando por el espacio (por rutas distintas) y durante este tiempo han enviado a los científicos gran cantidad de datos y han llegado a alcanzar la Heliopausa tras haber pasado antes por Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno (Voyager 2) y por Júpiter y por Saturno (Voyager 1). Estos días, la sonda Voyager 1 ha alcanzado un nuevo hito en su historia y según informó el Laboratorio de Propulsión de la NASA en Pasadena (California), la sonda alcanzó el límite de nuestro sistema solar.

Ambas sondas se han convertido en los dos primeros objetos fabricados por el hombre que más lejos han llegado y seguirán haciendo historia hasta el año 2025, fecha estimada en la que se agotarán sus fuentes de energía (que por cierto son de plutonio). La sonda Voyager 1, según los datos de la NASA, se encuentra a unos 18.000 millones de kilómetros del Sol y viaja a una velocidad de unos 17 kilómetros por segundo transmitiendo señala es de radio que tardan unas 16 horas y 38 minutos en recibirse en la Tierra.

Además de reportar información relativa al sistema solar exterior o el viento solar, ambas sondas portan un disco de oro (que los que hayan visto la primera película de la saga Star Trek quizás recuerden) con una selección, de una hora y media de duración, de músicas de distintas zonas del mundo, saludos en 55 idiomas, un saludo del Secretario General de Naciones Unidas de la época, algunos sonidos de nuestro planeta, 115 imágenes en las que se explica la localización del Sistema Solar, características de nuestro planeta, características del ser humano y su sociedad; una información compuesta por un comité científico presidido por Carl Sagan (al igual que el Mensaje de Arecibo).

¿Y cuál será el futuro de estas sondas? Tal y como hemos comentado, en el año 2025 se agotarán sus fuentes de alimentación y dejarán de emitir su señal de radio (que tiene una potencia de 20 vatios) y aunque seguirán viajando por el espacio no se podrá recibir más información. Sin embargo, hasta que llegue esa fecha, las sondas seguirán enviando datos a los científicos y, según indicaron, los actuales les están permitiendo conocer algunas de las características de los límites del Sistema Solar.

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