El terremoto que asestó Japón el año pasado provocó, entre otras cosas, cortes en el servicio de telefonía móvil y la conexión a Internet. Ante un desastre de estas magnitudes, la telefonía móvil se convierte en un servicio esencial que permite conectar con los servicios de emergencia y los ciudadanos con sus familiares. Con la idea de que el corte de comunicación no vuelva a ocurrir en otra situación de emergencia, el operador japonés Softbank ha decidido invertir en una red de respaldo de fácil despliegue con la que poder desplegar estaciones base de telefonía móvil rápidamente y dar cobertura a los ciudadanos y, para ello, van a desarrollar unos globos que puedan portar estos sistemas.

Según los datos de algunos sismólogos, el terremoto de Japón podría volver a repetirse y entre 2012 y 2016 podría darse un seísmo que podría igualar los 9 puntos sobre la escala Richter que tuvo el terremoto del año 2011. En previsión, Softbank ha decidido abordar este proyecto para estar preparados ante cualquier adversidad e intentar restablecer el servicio rápidamente en caso de un eventual corte y, la verdad, es que se lo ha tomado muy en serio porque espera tener desarrollada una flota de estas antenas-globo a finales de este año.

¿Y cuál es la idea? Básicamente, el operador quiere desplegar nodos de telefonía móvil adicionales o que sustituyan a los que hayan dejado de funcionar en una zona determinada y de la misma forma que muchos operadores despliegan nodos adicionales, por ejemplo, en grandes aglomeraciones de gente (eventos deportivos, eventos culturales, etc) o ante averías en zonas críticas, Softbank haría algo parecido haciendo volar unos globos que contienen una estación base cada uno para así dotar de cobertura una zona geográfica determinada. La estaciones estarían ancladas al suelo mediante unos cables de anclaje y, desde luego, serían mucho más fáciles de desplegar que un gran mástil transportado por un tráiler.

La idea, bajo mi punto de vista, es bastante interesante y un buen aporte desde el punto de vista social y del servicio público aunque, realmente, la idea no es nueva y es algo que en entornos militares ya se utiliza pero creo que es el primer caso en el que se aplica con fines civiles y humanitarios.