Mientras todavía superamos la espectacular The Avengers y esperamos el estreno del último capítulo en la visión de Christopher Nolan de Batman, The Hobbit: An Unexpected Journey con fecha de estreno en diciembre uno de los títulos que más esperamos este año. Algunos afortunados pudieron ver los primeros 10 minutos de la obra de Peter Jackson en CinemaCon proyectada en 3D a 48 cuadros por segundo, reviviendo la polémica que debe afrontar el director por la decisión de realizar el film en este formato.

Históricamente las proyecciones de cine se han venido realizando a 24 cuadros por segundo, hace más de medio siglo que es el estándar de proyección para este tipo de contenido. Con la llegada definitiva de técnicas de filmación y proyección digital se terminó de romper el requisito técnico que obligaba a utilizar el doble de film para capturar el doble de cuadros, lo que significaba un incremento significativo en los costos de filmación y sobre todo en los de distribución de una película. Hoy el cine digital le permite al director Peter Jackson utilizar cámaras RED muy similares a las que venía usando para capturar en esta velocidad, y las proyecciones digitales se encargan de asegurar que la velocidad llegue a la pantalla dándole a la película una suavidad de movimientos poco vista en el cine. Sin embargo, aunque más cuadros buscan acercar la película a la visión contínua del ojo humano creando un realismo que involucre al espectador, el efecto logrado parece ser el contrario estas proyecciones pueden dar la sensación de improvisado, casero o irreal.

Después de los 10 minutos que se pudieron ver las repercusiones fueron muy variadas pero prevalecieron las críticas. Con una simple búsqueda en twitter podrán encontrar comentarios interesantes para empezar a hacerse una idea sobre lo que veremos a fin de año. Según describen críticos que estuvieron en CinemaCon la experiencia de The Hobbit no resulta nada cinematográfica, llevando a que parezca una película hecha para video donde se resalta lo artificial de la escenografía y los maquillajes.

Lo que no entiendo sobre los productores es porqué usan esta tecnología tan temprano. Es como hacer el vuelo de prueba de un nuevo avión con 200 pasajeros arriba. [...] no quiero que The Hobbit sea une película para experimentar con la tecnología.

Otros fueron más prudentes y se encargaron de comentar la similitud del contenido con otros vistos en la televisión HD, sobre todo documentales de la naturaleza. Según dicen es una experiencia totalmente distinta que no todos podrán disfrutar, lo comparan con la llegada del 3D, pero advierten que la resistencia a este cambio será aún mayor.

El editor de First Showing declaró:

Van a haber infinitos debates sobre los 48 fps, sobre lo bien o mal que se ve. Yo creo que necesitamos acostumbrarnos al cambio después de 80 años de 24 fps.

Algunos podrán cuestionar estas declaraciones, argumentando que no tiene sentido ver a un Hobbit junto a un Dragón y esperar que sea realista, sin embargo todo se remite a una cuestión de sensaciones. De la misma manera que cuando la interpretación de un actor es mala y uno no termina de creerse el papel, cuando técnicamente uno no termina de creer en lo que ve no puede pasar al siguiente plano, al de disfrutar una película.

Estamos más acostumbrados a ver esta velocidad de cuadros en videos caseros que en películas, cualquier cámara y sobre todo las orientadas a deporte puede tomar más de 30 cuadros en HD, algunas están entre 60-120. La asociación del recurso técnico a un tipo de contenido es algo que se produce involuntariamente en nuestro cerebro, es básicamente la costumbre traduciéndose en sensaciones. Independientemente si tantos cuadros llegarán para quedarse en el cine o no, les puedo asegurar que el paso será traumático aún más que la llegada del 3D o el cine digital, pero cuando el ojo se acostumbre dejará de ser un tema relevante.

La mayoría de los televisores LED que se venden en la actualidad vienen con un sistema para suavizar la imagen (el nombre de la tecnología cambia según el productor) esto lo que hace es generar cuadros intermedios para forzar este movimiento suave. Se publicitó mucho al momento que la tecnología surgía pero ahora no se comunica tanto. Esta función, aunque no sea exactamente lo que nos treará Peter Jackson en The Hobbit: An Unexpected Journey sirve para entender porqué se abre la polémica, mientras quizás sirva para deporte o para videojuegos, no se disfruta para películas, llevando a que sea una opción en desuso en muchos televisores. Claro que aquí no estamos hablando de material pensado en ese formato como será el caso de esta versión del clásico de J.R.R. Tolkien.

Si quieren probar cómo se ve pueden hacerlo con este video que subió un usuario a YouTube donde se ve el mismo fragmento en las dos calidades, hay que tener cuidado de verlo en una pantalla que llegue a esos cuadros por segundo.