Hay una regla infalible en el marketing actual y de toda la vida y es que **el sexo vende**. Cualquiera sea el producto que se intente comercializar, junto a una modelo atractiva no esta asegurada la compra, pero si desviará unas miradas y quedará grabada en la mente de los espectadores más tiempo. Los cuerpos desnudos nos llaman la atención y aunque puedan causarnos conflictos, problemas morales o cuestiones éticas, una mujer o un hombre desnudo tuvo y tendrá publico siempre.

Si bien hoy en día el acceso a estos contenidos es extremadamente fácil, hubo épocas que dependías de las revistas impresas, las colecciones de fotografías en papel y las distintas publicaciones, obviamente pagas y que requerían la interacción con otra persona. Pero hubo épocas peores, **donde su publicación era directamente prohibida**, específicamente en la década de 1950, en el territorio de Estados Unidos.

Las leyes de censura y regulación de la pornografía en ese país se flexibilizaron y tuvieron cierta participación [a partir de 1960](http://en.wikipedia.org/wiki/Pornography_in_the_United_States#Legality), por lo que antes su estatus legal era gris. Claro que esto no impedía su circulación, gris también. Existían ciertas revistas que tenían una pequeña distribución y que dependiendo de los ojos no eludía la ley, ya que no se trataba de pornografía sino de, como sus vendedores la definían, **"estudios de figuras"**.

Lo que en realidad era pornografía, se comercializaba como revistas donde los fotógrafos y dibujantes **podían comprender el cuerpo humano**, femenino especialmente, para mejorar en sus producciones. Claro que sus compradores ni remotamente eran fotógrafos, sino individuos comunes con ansias de observar lo que hoy con varios clics esta disponible y en alta definición.

Estas revistas se distribuían por correo y luego en los puestos de diarios, obviamente ocultos al ojo del peatón y a un precio que dependía de cuanto valoraba el riesgo que corría quien lo vendía. Sus portadas eran a todo color, mientras que sus interiores eran en blanco y negro, con fotografías de mujeres contratadas en clubes de desnudos o *burlesques*. Su temática, absolutamente *pin-up*. **En ninguna de sus paginas se mostraba genitalidad**, pero eran lo suficientemente interesantes como para ser un éxito y obligar al gobierno a poner regulación y control sobre estas.

A continuación encontrarás una pequeña colección de las tapas de estas revistas, [recolectadas por Sugarcut](http://sugarcut.com/proto-porn-from-the-1950s/). Dependiendo de donde te encuentres, **el contenido de las imágenes puede ser cuestionable**.

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