En cualquier momento y día del año, nuestro cuerpo está sometido a ondas electromagnéticas que se propagan a través del aire (señales de TV, telefonía móvil, redes Wi-Fi, emisoras de radio, señal del GPS, etc), de hecho, la luz es la parte del espectro electromagnético que somos capaces de ver pero, realmente, es una porción de toda la gama de campos electromagnéticos que están presentes a nuestro alrededor. Cualquier onda que se propaga presenta máximos y mínimos en la señal, así que el Doctor Gregory Charvat del MIT ideó un método para poder ver físicamente esta propagación y, con tal fin, diseñó un artilugio con unas latas, un emisor de señales y unos leds.

El experimento constaba de un par de antenas caseras, realizadas con unas latas de café, que servían como antena transmisora de una onda procedente de un generador de señal y una antena receptora en la que, además, se habían conectado unos LEDs rojos y verdes que se encendían, gracias a un circuito, de un color u otro dependiendo de la amplitud de la onda (máximos o mínimos).

Moviendo el receptor, es decir, alejándolo del transmisor, y usando una foto de larga exposición, el Doctor Chavat fue capaz de capturar el frente de onda irradiado, mostrándose coloreados los máximos y los mínimos de la onda y su propagación por el espacio de la habitación.

Un proyecto bastante interesante y, sobre todo, vistoso. Buen fin de semana.

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