Este pasado sábado 19 de noviembre los estudiantes de la Universidad Davis de California demostraron al mundo y a las fuerzas de seguridad del estado uno de los ejemplos más hermosos sobre cómo manifestarse. A la vez, demostraban una vez más cómo las mentiras ante cualquier movimiento de censura es respondido con el periodismo ciudadano y la publicación de lo ocurrido en la red. Esta es la respuesta ante la brutalidad y crueldad de la acción de un policía ante un grupo de jóvenes del movimiento #occupy.

La historia comienza el viernes 18. Esa tarde varios de los estudiantes deciden llevar a cabo una protesta pacífica en los aledaños de la Universidad. Como en tantas otras, se protestaba por la situación del país y por el sistema financiero. Se manifestaban sentados y sin cometer actos de violencia.

Linda Katehi, rectora de la Universidad, llamó entonces a la policía para que limpiara las protestas de su campus. La mujer afirmaba que estaban invadiendo la propiedad de la Universidad por lo que instó a la policía a que desalojaran a los manifestantes.

Esta fue la respuesta de la policía...

De manera indiscriminada y sin mediar palabra, al comienzo del vídeo vemos como un agente del campus rocía con spray de pimienta en el rostro al grupo de jóvenes sentados en la manifestación. Luego llegan las detenciones.

Horas después, la policía emite el siguiente comunicado:

Los estudiantes recibieron advertencias para abandonar la zona a las 3 pm. La protesta se refería inicialmente a unos 50 estudiantes y luego resultó que eran más. Algunos manifestantes usaban equipos de protección e incluso tenían porras por lo que los oficiales se vieron obligados a utilizar gas de pimienta cuando los estudiantes los rodearon. No había otra forma de salir del círculo...

La declaración de la policía es un insulto a la ciudadanía. El vídeo se emitió al cabo de unas horas en YouTube y comenzaron a aparecer cientos de denuncias en Facebook sobre los hechos. 48 horas después las imágenes tienen más de un millón de visitas.

Es posible que la policía no se percatara de que la escena era grabada por las cámaras de los estudiantes, pero lo que no deja lugar a dudas es de que mentían y de que usaron una violencia extrema ante una situación muy diferente de la que intentaban hacer creer en el comunicado.

Al día siguiente y tras ver el vídeo, Katehi, la rectora que instigó a la policía, cambió su discurso y se reunió con el profesorado en la Universidad. Emitió un comunicado donde expresaba las imágenes como "escalofriantes" y que se investigaría las actuaciones de la policía.

Los estudiantes sabían que su rectora había sido la persona que llamó a la policía para limpiar las protestas, así que permanecieron a las afueras en el campus esperando su salida para hacerle entender que su lucha no tiene nada de violenta sino todo lo contrario.

Aunque la mujer se resistió a salir, a última hora de la noche del sábado Linda Katehi abandonaba la Universidad y se dirigía a su coche. Esta fue la respuesta enorme de los estudiantes. Apenas 24 horas antes habían sido brutalmente atacados por manifestarse y ejercer su derecho a expresarse...

Muchas veces el silencio puede ser el mayor acto de protesta y repulsa ante una situación. Puede que esta noticia no la veamos en los grandes diarios. Tampoco hace falta. Twitter, Facebook y el resto de medios que nos brinda la red consiguen que cada uno de nosotros sea un altavoz para denunciar ante las autoridades. Por su parte, Linda Katehi ha comunicado que no piensa renunciar a su cargo argumentando que no ha infringido ninguna política del campus.