Quizás estemos entrando en ese momento de la historia que será recordado como el comienzo de la interacción del hombre con las máquinas de manera natural. Sin códigos, sin tener que hablar dictando frases, y casi sin interés en una charla, las máquinas están empezando a querer comunicarse con nosotros. Tal es el caso de la enfermera virtual Elizabeth, creada y desarrollada por investigadores de la Northeastern University, y a la cual ya han puesto a trabajar para obtener los primeros resultados.

En palabras de Timothy Bickmore, quien estuvo a cargo del desarrollo de Elizabeth, "los resultados fueron sorprendentes"

Me sorprendió la forma en que las personas quedaban hipnotizadas con nuestra enfermera virtual, pero ese efecto desaparecía cuando Elizabeth mostraba signos de comportamientos humanos. Tratamos de lograr algo que no sólo fuera un intercambio de información, y que signifique un cambio en la relación entre los médicos y enfermeras con los pacientes.

Las enfermeras virtuales desarrollaron, a lo largo de la interacción con el paciente, gestos y expresiones que fueron tomadas de casos reales. Se logró emular la comunicación no verbal de las enfermeras en los avatares, que a su vez mediante charlas informales trataron de hacer sentir cómodo al enfermo. Cuestionaron acerca de aficiones, clima o deportes al paciente y esté, según el estudio, de a poco fue ganando confianza en la máquina.

Este tipo de asistentes virtuales serán de vital importancia en el futuro, ya que debido al envejecimiento poblacional, no existirán suficientes enfermeras para hacerse cargo de tantos pacientes.

Un segundo prototipo, llamado Karen, se encarga de la atención domiciliaria de aquellas personas con problemas de sobrepeso. La función de Karen es la de motivarlos a realizar ejercicios, como también escuchar sus problemas y analizar sus respectivas situaciones. Por eso ahora el reto de los desarrolladores es hacer que estos asistente virtuales aprendan y comprendan a los usuarios/pacientes y que el vínculo sea aún más fuerte entre ellos, generando de esta manera mayor responsabilidad para quien necesita este tipo de ayuda.

Para todos aquellos que sufrían al ver entrar a la enfermera o al doctor a la habitación del hospital, esta puede ser una gran noticia y un mejor avance a la hora de comunicarse con ellos. Para todos aquellos que sueñan con enfermeras propias de un video de David Lee Roth, no tanto.