Atención lectores, aquí hay spoilers. Cuidado.

Cuando me preguntan cuales son mis momentos seriéfilos favoritos inmediatamente pienso en el final de Six Feet Under, me traslado al coche de Claire Fisher y veo como todos los personajes de la serie viven y mueren al son del Breath Me de Sia. Una de las más grandes secuencias que ha dado la mal llamada caja tonta. Sin embargo, si pienso en grandes momentos televisivos de series de corte fantástico y de ciencia ficción, se despliegan ante mi cientos de imágenes y diálogos imborrables que, en algunos casos, forman parte de la historia televisiva. Así que he decidido hacer una pequeña recopilación de los momentos que más me han marcado y que más me han gustado. Empecemos.

Lost - We have to go back!

Es difícil elegir una escena de esta serie. A pesar del decepcionante final de Lost reconozco que tuvo cuatro temporadas magníficas, una regular - la quinta - y una mala - la sexta-. Todo empezó con un ojo abriéndose en 2004 y en el 2010 el mismo ojo se cerró para siempre. Los fans se dividieron en dos bandos prácticamente irreconciliables, los que disfrutaron con el final de la serie y los que se sintieron estafados por los creadores. No quiero quitarle méritos a Lost pues consiguió atrapar, emocionar e intrigar a millones de personas en todo el mundo. Las isla, los Otros, Locke, Benjamin Linus, los osos polares, Desmond, Juliet, los flashbacks y los flashforwards eran una droga y yo me enganché.

Mi momento favorito es la escena que cierra la tercera temporada porque introduce el primer flashforward de la serie y cuando te das cuenta de lo que estás viendo alucinas. Jack y Kate quedan de noche en un aeropuerto, él está hecho polvo, ella distante. Ambos personajes hablan y al final él le grita a Kate: ¡Tenemos que volver!. En ese preciso instante se te pone la piel de gallina y te asaltan miles de preguntas. ¿Cómo salieron de la isla? ¿Qué le pasó a Jack? ¿Dónde están los demás? ¿Por qué Kate actúa así con él? Y entonces fundido a negro, toca esperar meses hasta el inicio de la cuarta temporada. Esta escena supone un cambio enorme en el ritmo de la serie y en su narrativa. Cuando ya creía saber que podía esperar de Lost van los guionistas y rizan el rizo. Fue un movimiento muy audaz y arriesgado, que al final no funcionó e hizo aguas por todas partes, pero en sus inicios me dejó intrigada y fascinada.

Torchwood: Children of Earth- El doctor se avergüenza

La tercera temporada del spin off de Doctor Who fue una pequeña maravilla. La historia de los alienígenas que exigen a la tierra el diez por ciento de su población infantil es brutal, sorprendente y está contada con ritmo y maestría. Cinco capítulos perfectos que muestran la lucha del Capitán Jack Harkness y los restos del instituto Torchwood por entender y paralizar la amenaza extraterrestre. Gwen Cooper y su marido Rhys intentan salvar a un puñado de niños y los ocultan en una fábrica abandonada. Durante ese tiempo Gwen graba un vídeo donde explica lo que está pasando. En un momento dado se pregunta donde está el Doctor, aquel que podría poner fin al drama que se vive en el planeta. La respuesta es simple, a veces el Doctor siente tanta vergüenza por los actos que cometen los humanos que no osa intervenir. Gwen es consciente de que lo que está pasando es horrible y de que los humanos conseguimos hacerlo todo aún más espantoso. Una imagen poderosa la de ella abrazando a un niño mientras habla a la cámara.

True Blood - Russell Edgington, todo él

Me encanta esta serie, es tan bizarra, excesiva, gore y sensual que cada verano caigo rendida ante los encantos de Bon Temps, del Merlotte's y el Fangtasia. La tercera temporada de la serie fue un tanto aburrida pero había algo que la salvaba, el personaje de Russell Edgington rey de Missisipi interpretado por Denis O'Hare. Este rey es un vampiro muy antiguo, un ser poderoso, sarcástico, fuerte y sibilino. Decidido a no acatar las leyes de la Liga de Vampiros Americana se presenta en la televisión donde mata en directo a un presentador. Su discurso no tiene desperdicio y es uno de los mejores momentos de la serie. Larga vida al rey Russell.

Chuck - Momento Matrix

El final de la segunda temporada de Chuck supuso una puesta a punto del personaje interpretado por Zachary Levi. Tras enfrentarse a los malos de turno, Chuck descarga en su cerebro una versión más avanzada del Intersec pero los chicos malos no se dan por vencidos y rodean a nuestros héroes. Entonces, cuando todo parece perdido, Chuck parpadea y tiene un flash. El joven acaba de tener una experiencia similar a la de Neo en Matrix, el tímido nerd patea a un grupo de espías ante los atónitos ojos de Casey y Sarah. "Chicos... sé kung fu" es la frase que cambia, para mejor, las aventuras de Bartowski.

Buffy The Vampire Slayer - Once More, with Feeling; capítulo musical

Con la serie creada por Joss Whedon no hay términos medios, o la amas o la odias. Yo estoy entre los primeros, las siete temporadas de Buffy the Vampire Slayer están llenas de momentos inolvidables como la muerte de Ángel, el capítulo Hush, el sacrifico de la Cazadora al final de la quinta temporada, la aparición de Drácula, la muerte de Joyce Summers, la resurrección de Buffy, etc. Ahora bien, por encima de todos ellos sobresale el capítulo Once More, with Feeling de la sexta temporada. Un episodio musical que hizo las delicias de los fans. La trama nos presenta a un demonio llamado Sweet que lanza un hechizo en Sunnydale obligando a todos a cantar y bailar. Estas piezas musicales revelan los sentimientos más profundos de los personajes. Así descubrimos la soledad de Buffy en un mundo frío y cruel, las dudas de Giles y Tara, el amor de Spike por la rubia y la desorientación final de todos y cada uno de ellos. Magnífico e inolvidable.


Mañana seguiremos con la segunda parte de esta lista. No os lo perdáis.

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.