Apple pierde demanda contra empresa española a la que acusaron de plagiar el iPad

Por el 3/11/11 a las 14:16

Android Apple

Que gran parte de las noticias que se generan alrededor del mundo tecnológico estén relacionadas con la compra-venta de patentes o las demandas por violación de éstas, bajo mi punto de vista, está tiñendo de gris un panorama que debería brillar gracias a la innovación y la competencia (vista desde la perspectiva de trabajar en el lanzamiento de mejores productos). La encarnizada guerra que ha iniciado Apple contra los productos Android demandando, en medio mundo, a fabricantes como Samsung y acusándoles de violar sus patentes ha tenido un desenlace bastante peculiar en la batalla librada en el frente español: la justicia española ha sobreseído la causa contra Nuevas Tecnologías y Energías Catalá S.L, un importador valenciano de tabletas Android, al estimar que la demanda de Apple no está debidamente justificada además de no haber indicios de delito.

Para entrar un poco en contexto, recordemos que un tribunal de Holanda sentenció a favor de Apple en una demanda contra Samsung y cuya sentencia afectaba a tres smartphones pero no a la tableta de Samsung que también estaba en el punto de mira de Apple. ¿Y por qué? Básicamente, los de Cupertino están empecinados en que estas tabletas vulneran las patentes alrededor del iPad, copian su diseño y, en consecuencia, perjudican sus ventas (aunque en la causa abierta en Australia, la jueza ha pedido que demuestren este perjuicio).

En este caldo de cultivo en el que dos grandes compañías se pelean en medio mundo, Nuevas Tecnologías y Energías Catalá o NT-K, una pequeña empresa que comercializa tabletas con Android bajo su propia marca (y los fabrica en China, como dispositivos de marca blanca), se encuentra hace un año que el servicio de aduanas le tiene retenido un cargamento de tabletas recién llegadas de China. ¿La causa? Apple había presentado una denuncia contra esta empresa por un delito contra la propiedad intelectual que derivó en la paralización del cargamento porque, según Apple, estos dispositivos eran copias de su iPad:

[...] reproducían en el propio dispositivo y/o embalaje diseños comunitarios registrados, cuya titularidad corresponde exclusivamente a Apple

La cosa no termino ahí y, un mes después, aunque NT-K intentó demostrar que eran productos distintos, Apple cumplió su amenaza y llevó el caso a los tribunales. La compañía valenciana siempre ha argumentado que Apple, simplemente, quería barrer del mercado cualquier dispositivo que supusiera una competencia directa al iPad (sobre todo si la competencia tenía Android). Ayer, 2 de noviembre,el titular del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Quart de Poblet (Valencia) acordó el sobreseimiento provisional de la denuncia por no existir indicio de delito por parte de NT-K y, por tanto, no demostrarse la copia del producto.

david-goliath

Sin embargo, en esta victoria de un David ante un Goliat, aún hay algunos movimientos oscuros que quedan por resolverse. Para empezar, NT-K se ha pasado un año sin poder comercializar su mercancía, lo cual ha tenido un gran impacto en la compañía (el material estaba retenido) y, además, han sido incluidos en una lista negra a nivel europeo como compañía que comercializa productos piratas (una etiqueta que puede ser difícil de quitarse). Para NT-K la cosa no termina aquí y quieren seguir luchando contra Apple, sobre todo, después del espaldarazo recibido por la justicia española y, además de demandar a Apple por daños y perjuicios, denunciaron a los de Cupertino ante la Comisión Nacional de la Competencia por abuso de su posición dominante en el mercado.

Vale la pena echar un vistazo a los productos que comercializa NT-K para darse cuenta de la sucia maniobra legal que han perpetrado desde Apple. A NT-K se la acusa de piratear el iPad cuando, realmente, está vendiendo un producto distinto y, en el fondo, lo que realmente se está poniendo sobre la mesa es que Apple se considera propietaria del diseño de cualquier tableta ya sea porque tenga una forma parecida al iPad o se embale en una caja de color blanco.

Entiendo que exista competencia entre los distintos fabricantes, en el fondo, es lo que hace funcionar el libre mercado, sin embargo, cuando en vez de competir en ventas y encarar disputas comerciales (guerra de precios, cadena de distribución, acuerdos con operadoras, etc) se decide encarar el asunto por la vía penal creo que cualquier argumento tecnológico o innovador carece de sentido y cae por su propio peso.

¿Estamos asistiendo a una persecución contra Android? Yo diría que sí y, la verdad, parece una lucha sin cuartel. Afortunadamente, esta decisión de la justicia española creo que puede ser un importante punto de inflexión (o al menos me gustaría que así fuese) porque demuestra el sinsentido de la estrategia de acoso legal de Apple y, sobre todo, el perjuicio para su propia imagen. Intentar hundir a una pequeña empresa que, realmente, no perjudica a su mercado, y apenas suponía competencia, es una táctica que roza el monopolio y no busca más que fagocitar el mercado.

¿Y qué sería lo deseable? El verdadero poder lo tiene el consumidor que es el que decide qué productos compra y por qué plataformas tecnológicas apuesta, por tanto, si una plataforma quiere ser competitiva debería conquistar al consumidor con sus dispositivos, su catálogo de aplicaciones, su precio, sus prestaciones, etc, factores que definen a un producto más que intentar torpedear a la competencia en los pasillos de un tribunal.

La tecnología debería ser innovación y no juicios por violación de patentes o por vulneración de la propiedad intelectual.

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