Después de una primera temporada un tanto tibia, de la salida de Frank Darabont, el que había sido principal impulsor de la serie y de que la nueva temporada cuente con la colaboración directa del creador de los cómics en los que está inspirada por fin tenemos entre nosotros la segunda y flamante temporada de The Walking Dead. Y bueno, ha vuelto, supongo que después de este primer capítulo quizá excesivamente largo la serie ha vuelto, y lo ha hecho en muchísimos niveles.

The Walking Dead es una serie de zombies, una serie de zombies que trata sobre unos personajes que se ven envueltos en un apocalipsis de la civilización, de eso es de lo que va y de eso es de lo que debería tratar, y lo digo porque es algo que en la primera temporada a veces se diluía en una serie de dramas excesivamente largos, es sólo una preferencia personal, pero preferiría más acción y tensión, como hemos podido ver en el capítulo de hoy que otro tipo de tensiones como infidelidades, tensiones entre personajes y muertes trágicas.

De este primer capítulo hay muchas cosas que me han gustado y otras tantas que no, antes de entrar en detalle y a modo de resumen vamos a dejarlo como un buen capítulo introductorio, que cuidado, no es un capítulo excepcional en sí, aunque sea bueno, pero que sí da muchas pistas e indicios de cómo se han planteado sus responsables el abordaje de la segunda temporada.

Para alguien que ha leído casi todos los números (me faltan algunos de los últimos) disponibles de The Walking Dead, acercarse a la serie supone cómo es lógico ver reflejados en la pantalla muchos de los sucesos que ocurren en los mismos. Sin embargo no es así, al igual que en la primera temporada, que empezó de manera casi calcada la historia que ya conocíamos luego se incorporaron personajes nuevos, ramificaciones y giros de la historia que si bien guardan muchas similitudes poco o nada tienen que ver con lo que suceden en la versión de papel.

Ese es para mí el primer punto peligroso de la serie, porque sí, es una buena oportunidad para inspirarse en el universo particular de los cómics y desarrollar nuevas historias manteniendo la esencia, pero también supone dejar de lado una historia absolutamente espectacular y adictiva que bien conocemos los que la hemos ido engullendo número tras número. Tengo muchas dudas sobre cómo van a contar la historia en la serie, o mejor dicho, qué historias van a contar, no es un punto malo en sí, pero es un aspecto peliagudo en el que o se andan con mucho cuidado o pueden acabar cometiendo uno de los errores de la primera temporada: el de hacer capítulos aburridos.

Y este punto nos lleva directamente al siguiente. Dejando a un lado las historias y la trama, la serie es lenta, lentísima, a ratos y trepidante en otro. Acaba por hacerse evidente que se usan los momentos lentos para darle más tensión al capítulo y los momentos rápidos cuando hay un enfrentamiento directo con los zombies. No es un mal planteamiento, pero en ocasiones personalmente se me acaba por hacer cansino estar media hora viendo zombies mientras los protagonistas miran aterrorizados por debajo.

También hay momentos que resultan como poco estrambóticos, como el episodio de la iglesia, no me explico de dónde sale de repente esa dosis de espiritualidad tan mal fabricada, sobre todo cuando están rodeados de zombies ¿No se ha acabado el mundo tal y como lo conocemos? La premisa debería ser 'God is dead', dios está muerto, nada de escenas pseudotraumáticas al pie de la cruz. Es probable que todo esto tenga un significado que aún no conocemos y que descubriremos en próximos episodios, y no tiene desde luego ningún significado más allá de lo seriéfilo, pero es que me parece que simple y llanamente, no pega.

Lo mejor de The Walking Dead son sus personajes, están bien reflejados, bien interpretados, son creíbles y aunque en momentos como al que me acabo de referir se tambalean un poco, en general el reparto de la serie está muy bien escogido, es lo mejor para mí de la serie y la gran baza con la que creo que los responsables deberían jugar, cuenten la historia que cuenten ese reparto sigue ahí, y es un reparto estupendo. También me gustan mucho los decorados, esa clásica carretera cortada de éxodo postapocalíptico no podía faltar ni mucho menos, y es una buena elección. El entorno en el que se mueven, la representación de los zombies, en este caso como seres un poco más lentos y descoordinados que un ser humano normal pero tampoco demasiado, me parecen así mismo un buen acierto.

Este primer capítulo parece prometernos al menos que la serie no va a ser aburrida, en el fondo, es todo lo que le pido. Al final también aparece un pequeño adelanto de lo que está por venir que, de nuevo, para los que hayan leídos los cómics les resultará familiar y sabrán ver por dónde van a ir un poco los tiros. Después de es cliffhanger del final muchos nos hemos quedado con ganas de más, de más zombies y de más The Walking Dead, esperemos que sepa estar a la altura.

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