¿Por dónde empiezo? Supongo que por el principio. Esta tarde he visto Grimm, la nueva serie de la NBC, un procedimental con elementos sobrenaturales que enlaza con los cuentos de hadas de toda la vida. Grimm ha sido creada por Jim Kouf, David Greenwalt y Stephen Carpenter.

El planteamiento no podría ser más típico, un chico huérfano que descubre que es descendiente de una estirpe de cazadores de monstruos llamados Grimm y que, sin tiempo para conocer la verdad sobre su pasado, tiene que enfrentarse a esos monstruos sin saber muy bien lo que está haciendo. El piloto es previsible, un guión de manual, que a pesar de tirar de las historias clásicas peca de poco original.

La serie se ambienta en Portland en Oregon, lo que me recuerda mucho a la ambientación en exteriores de X-Files, digo que me recuerda no que se parezca. También me ha recordado a los primeros capítulos del spin-off de Buffy the vampire Slayer, Angel. David Greenwalt anda por ahí metido. Pero Angel son palabras mayores comparado con Grimm. Este capítulo no funciona, no encaja, pero es un piloto y todo es mejorable. Lo cierto es que hay potencial en esta serie, como lo había en Angel.

La historia

El protagonista es el policía Nick Burckhardt (David Giuntoli), un hombre que está a punto de declararse a su novia Juliette y que empieza a ver cosas extrañas en las personas, cosas que no puede explicar. El piloto empieza con el asesinato de una chica que había salido a correr por el bosque con una sudadera roja, una clara alusión a Caperucita Roja, la joven es atacada y despedazada entre los árboles, ahí es cuando la policía hace acto de presencia. Nick y su compañero Hank Griffin (Russell Hornsby) son asignados al caso.

Es evidente que el poder de Nick le permite conocer la auténtica naturaleza de las personas y ver a los monstruos que esconden dentro. Su tía Marie (Kate Burton) le visita para anunciarle que se está muriendo de cáncer y cuando son atacados por uno de esos extraños seres, le desvela a Nick que es un Grimm, que sus padres murieron asesinados y no en un accidente como le habían dicho. Antes de desmayarse le advierte de que debe estar muy atento y tener a buen recaudo el colgante que le entrega.

La investigación policial no avanza y para complicarlo todo aún más, una niña desaparece. La pequeña también llevaba una cazadora roja, y es evidente, que “el lobo feroz” se la ha llevado. Nick y Hank empezarán a investigar en las inmediaciones del bosque, eso lleva a Nick hasta Eddie Monroe (Silas Weir Mitchell). Eddie es uno de ellos, un lobo feroz, que ha decidido llevar una vida tranquila procurando no meterse en líos y aplacando su naturaleza destructiva. Este personaje sabe mucho sobre los Grimm, sobre la tía Marie y sobre ese nuevo mundo en el que Nick se está iniciando.

La tía había dejado aparcada su caravana en la casa de Nick y allí dentro el sorprendido policía encuentra armas y un libro que podemos catalogar como una guía de monstruos, semejante al Libro de las Sombras de Charmed. David Guintoli, nuestro héroe, se parece muchísimo a Brando Routh, y no es un actor memorable pero está más que correcto, tampoco vamos a pedirle más porque gran parte de su trabajo es poner cara de no entender lo que pasa a su alrededor y de enfadado. Su compañero, con el que tiene muy poco química, simplemente le da consejos, se ríe de él o se preocupa por sus alocados actos. Topicazo. Y hay muchos más en el piloto ¿tanto cuesta ser original? ¿tan difícil es intentar hacer algo diferente? Más tópicos seguro que el don de Nick y su trabajo de policía entrarán en conflicto, él podrá ver cosas que otros no y podrá encontrar pistas que no serán usadas ya que no puede explicar su origen.

El piloto sienta las bases para contar la historia de Nick, de los Grimm, de su familia y también de Eddie. Por el camino sabremos más cosas sobre los enemigos que acechan a Nick,los cuales están mucho más cerca de lo que él podría imaginar. Los secundarios apenas han aparecido en el capítulo, un par de escenas, una o dos frases, por lo tanto no sabemos que podemos esperar de ellos aún.

¿Qué podemos esperar de Grimm?

El piloto me resultó aburrido, flojo, no despertó mi interés en ningún momento, y lo mejor de los cuarenta y dos minutos de capítulo fue la aparición de Silas Weir Mitchell, el único de los actores que sabe actuar de toda la serie. Supongo que cada capítulo se centrará en uno de los cuentos clásicos, esta vez le ha tocado el turno a Caperucita pero seguro que más adelante podremos ver a la Cenicienta, Pinocho, el Gato con Botás, Rapunzel.... Los seres que aparecen en Grimm no son amables fábulas sino seres monstruosos capaces de matar, violar y mutilar. Grimm nos trae una imagen bastante oscura de los personajes de los cuentos infantiles. Eddie, en cambio, intenta evitar su naturaleza animal con un estricto régimen de drogas, pilates y dieta. Es el personaje simpático, el punto cómico necesario pero que no resulta suficiente como para hacer de este proyecto algo a seguir.

Grimm se emitirá la noche de los viernes en la NBC. Esto ya dice mucho de las esperanzas de supervivencia de la serie, es la peor noche, el cementerio de los proyectos sin futuro. La NBC anunció su estreno en octubre y poco a poco fueron aplazando el día, eso da que pensar, si la cadena no tiene mucha fe en Grimm ¿Por qué tengo que hacerlo yo?