¿Y si pudiéramos usar la tecnología para tener una conducción más eficiente? Pero qué pregunta más estúpida… ¡si eso ya se hace en la actualidad!

Pero es algo que esto se puede mejorar, porque en la actualidad hay elementos que no son contemplados para tener un ahorro de combustible. Ahora díganme un pequeño aparato cargado de tecnología que nos acompañe gran parte del día y que tenga conectividad con Internet, el smartphone. Con este podemos mejorar todavía más la eficiencia de nuestra conducción al volante, si el proyecto que está desarrollando el MIT sale adelante, el cual nos dirá cuando un semáforo se pondrá cambiará de verde a rojo o viceversa y según esto, nosotros el frenar vehículo o no.

El proyecto tiene el nombre de SignalGuru y se trata de un teléfono móvil inteligente montado en el salpicadero del coche que va capturando las imágenes de los semáforos. Con esto no haríamos mucho, pero si juntamos varios smartphones funcionando varios días por las mismas calles lograríamos tener cierto patrón mediante el cual sabremos como actuarán los semáforos. De hecho, no es algo demasiado complejo, seguro que se conocen la frecuencia en la que cambian los semáforos de la zona donde viven, pues este proyecto se trata de lo mismo, sólo que llevado a una escala mayor.

Y es que los datos recogidos por la cámara del teléfono móvil serán transmitidos por la red y enviados al resto de dispositivos y gracias al crowdsourcing obtendremos información de vuelta actualizada de último minuto. El dispositivo nos dirá si el semáforo está a punto de cambiar de color, en ese caso si nos encontramos un semáforo que está en rojo y nos estamos acercando a él comenzaremos a frenar para detenernos, pero si el dispositivo detecta que el semáforo va a cambiar a verde nos avisará para que no nos detengamos completamente. Esto que puede parecer una simpleza a la larga es importante, ya que uno de los momentos en los que más energía se gasta para nada es mientras estamos parados con el motor arrancado, a lo que hay que sumarle el gasto que hace el motor al reemprender la marcha de nuevo. De este modo, con estos sistemas que están desarrollando en el Instituto Tecnológico de Massachusetts se podrá reducir el impacto de consumo de energía en esas situaciones.

Desde mi punto de vista esta aplicación es muy interesante y según indican desde el MIT podría no ser la única, ya que el sistema podría llegar a sugerir al conductor un cambio de ruta en base a la velocidad que lleve y a la frecuencia en la que cambien los semáforos, haciendo que el número de detenciones sea menor y por lo tanto, el gasto de combustible estando en parado se reduzca. Gracias a esto se podría **reducir el consumo de combustible en un 20%*.

En el comunicado de prensa realizado por el MIT también afirman que se le pueden aplicar otras utilidades, como el de detectar los precios de las estaciones de servicios para informar de las más baratas, calcular el número de plazas libres en un aparcamiento, entre otras. Todo ello enviando y recibiendo información mediante Internet en tiempo real, lo cual sería realmente útil para todos los conductores.

En la actualidad los fabricantes de automóviles están poniendo mucho esfuerzo en aumentar este tipo de herramientas en los vehículos. Cada vez es más habitual de disponer de un navegador GPS, pero hasta el momento no hay un sistema de comunicación de este tipo entre vehículos que permita ahorrar en consumo de combustible y ofrecer otro tipo de utilidades en la vida cotidiana de un conductor.