El copyright trolling es un tendencia popular entre aquellos que en nombre de la legalidad, abusan el sistema de propiedad intelectual para monetizar la litigación que implica una demanda por infracción de derechos de autor. También existen los trolls de patentes.

Hace no mucho entrevisté a Léon Felipe Sánchez, un gran abogado mexicano especialista de propiedad intelectual, acerca de la peligrosa tendencia de convertir el sistema legal en un modelo de negocio, en relación al caso de la desaparecida firma ASC:Law, a la cual su avaricia le costo su existencia.

El New York Times publicó ayer una nota en la que expone a la parásita firma norteamericana Righthaven, la cual se dedica a trollear blogs para encontrar imágenes y artículos que han sido publicados en la red, buscar los derechos de copyright y comprarlos para después, demandar a todo aquel que haya osado publicar el material.

A pesar de que importantes medios electrónicos como Drudge Report y Ars Technica han sido presa de Righthaven, el artículo del NYT indica que el grave problema es que su blanco son minorías. Gente común y corriente que utiliza su blog para publicar lo que les interesa y discutirlo.

El caso específico del artículo se refiere al caso de un blogger de 20 años que publicó en su post una foto de TSA revisando (o más bien toqueteando) a pasajeros en el área de seguridad del aeropuerto. Una imagen ampliamente disponible en Google. Recordemos que enlazar contenido no es una infracción, de acuerdo a una corte inglesa y también según algo llamado, sentido común.

Electronic Frontier Foundation enlista las características de las operaciones de Righthaven:

  • No envían las notificaciones que indica el Digital Milleum Copyright Act (DMCA) para que los sitios quiten el material que supuestamente se infringe. Righthaven se va directo a la demanda, intimidando a sus objetivos para que paguen las compensaciones que piden (settlements) y así evitar los exorbitantes costos de ir a juicio.

  • Su blanco son individuos que utilizan un “copy paste” para hacer citas de artículos y debatir al respecto. EFF nota que esto es muy grave, ya que de hecho la posibilidad de citar exactamente en la red, enriquece el debate. Righthaven ataca directamente la libertad de expresión.

  • Piden a los jueces que se congelen los sitios de los presuntos infractores y se confisquen sus dominios lo cual es un abuso ya que se tienen que perseguir infracciones individuales no intentar tomar el control del sitio. Esto lo hacen para aterrar a los demandantes y acepten las sumas de dinero para arreglarse monetariamente.

  • Se enfocan en artículos y notas informativas de sitios de noticias. De hecho Righthaven tiene una alianza con varios medios.

La justificación de Righthaven de acuerdo a EFF es que su agresividad legal va a detener que se publiquen artículos en línea, aunque la ONG señala que es muy díficil creerles, debido a que sus operaciones son puramente monetarias, ya que ellos no estan en el negocio ni de la información y mucho menos del periodismo. Un juez también describe el modelo de negocio de Righthaven como abusivo.

Righthaven ignora las características rizomáticas del internet que permiten que las noticias sean discutidas en muchos otros espacios (como los blogs, foros, Twitter) distintos a donde fueron creados. Se llama circulación cultural, pero al parecer también ignora la ley de Copyright de Estados Unidos en donde se especifíca que el uso justo (fair use) permite a cualquier individuo a copiar, citar y publicar partes de una obra protegida para propósitos de comentario, criticismo, reportes de noticias, escolaridad o caricaturas.

Pero hay buenas noticias, en Estados Unidos aquellos conscientes de los efectos de las acciones de Righthaven en el ecosistema de la información y la cultura en la red, la libertad de la expresión y el uso justo, no se quedarán con los brazos cruzados:

EFF (Electronic Frontier Foundation) va a destruírlos.

Las acciones de Righthaven demuestran (por enésima vez) la explotación sin sentido en la cual han caído los extremistas del copyright. Este sistema no fue diseñado para que se demande a la sociedad, que por cierto, es gracias a quienes los titulares de derechos tienen el privilegio de monopolizar la explotación de sus obras y beneficiarse. El copyright es una cuestión absolutamente pública, no privada.

Pero como León Felipe Sánchez mencionó en la entrevista con ALT1040, el mayor problema es que los ciudadanos no conozcan sus derechos. Los invito pues, a leer las leyes de propiedad intelectual de su país (no es tan aburrido como creerían) para poder recibir como se merecen a los copyright trolls que pudieran salir de oscuras cuevas cercanas a su blog o comentario.

Este fue un capítulo más de "El copyright ya no sirve." Hasta la próxima... espero que algún día haya buenas noticias.

Imagen CC de Ullviu