Google vive de la publicidad. Esto no es un secreto. Google crea publicidad a partir del rastreo y registro de nuestro comportamiento en la web. Esto tampoco es un secreto. Google mejora sus docenas de servicios web, gratuitos en su mayoría, en la medida que los utilicemos, mientras más, mejor --Google Translate es un ejemplo clarísimo--. Esto, evidentemente, coloca la privacidad en el centro del debate.

Las palabras que titulan este artículo fueron dichas por Eric Schmidt, antes CEO y hoy Executive Chairman de Google, en el Reino Unido durante una conferencia sobre privacidad. Además de eso, Schmidt afirmó tajante que Google se toma la privacidad como un tema "muy serio". ¿En serio? Por lo pronto Google, a través de Schmidt, dice que están trabajando "en una serie de proyectos" al respecto.

El tema de la privacidad es de naturaleza muy sensible. Si bien somos nosotros los usuarios los primeros responsables de nuestra información, lo cierto es que las empresas deben --o deberían-- compartir esa responsabilidad por lo menos informando de forma adecuada cómo utilizan nuestros datos.

Informar de manera adecuada es ofrecer términos de servicio claros, sencillos, además de los kilométricos e ilegibles que prácticamente nadie lee. Algunos hablan de que Google deben entregar un dashboard o tablero de administración donde nosotros veamos el qué, el cómo y el cuándo de nuestros datos; uno donde podamos modificar también de forma clara y sencilla todo eso que es nuestro.

El problema de la privacidad se agrava cuando de móviles hablamos. Este es un segmento muy vulnerable como se ha demostrado a últimas fechas y del que no están exentos Android ni iOS, por lo que representa un cúmulo de problemas cada vez mayor y con pocas soluciones.

Así que si Google ha de marcar otra revolución tecnológica en el futuro próximo, espero que tenga que ver con el manejo apropiado --respetuoso, informado, seguro, privado, etc.-- de nuestros datos.