Suena a ciencia ficción, pero la NASA está considerando eliminar la basura espacial con disparos láser. Los desperdicios que flotan en la órbita de la Tierra son un peligro para las misiones. De acuerdo con el astrónomo Don Kessler, llegará un momento en que los desechos sean tantos que será demasiado peligroso volar en el espacio. Así que a grandes problemas, grandes soluciones.

Se calcula que son más de 600 mil objetos los que flotan alrededor de nuestro planeta. Cada uno de estos, representa un problema potencial para naves y satélites. En 2009, dos fragmentos pasaron muy cerca de la Estación Internacional Espacial, cuyo impacto hubiera sido de consecuencias desastrosas. Creon Levit, ingeniero de la NASA, considera que, lejos de solucionarse la situación, cada día se torna peor.

Aunque una porción de la basura es atraída por la gravedad de la Tierra y se desintegra al contacto con la atmósfera, la realidad es que un buen porcentaje se queda a la deriva. Por esta razón, el científico James Mason sugiere un nuevo método. En lugar de atraer los desperdicios a la Tierra, hay que prevenir que estos pedazos sigan chocando entre sí. Al impactar unos contra otro, los desechos espaciales se hacen cada vez más pequeños. Entre mayor sea su tamaño, es mayor la posibilidad de que sean naturalmente atraídos por la gravedad. Además, los pedazos diminutos son los que más problemas acarrean en caso de choque.

Los investigadores sugieren que se dispare un láser de poder medio a los objetos que estén próximos a una colisión. Los protones del rayo podrían desacelerar el proyectil cerca de 0.05 centímetros por segundo. Calculan que disparar el láser por una hora o dos al día podría mover el objeto aproximadamente 20 metros por día.

Funcione o no esta propuesta, la NASA debe estar (pre)ocupada por resolver esta problemática. Recordemos que también se ha sugerido el uso de globos de helio, pero esta idea no ha sido implementada aún. No es la primera vez que se sugiere una alternativa con láseres, aunque en está ocasión, poco tiene que ver el cliché de pulverizar el objeto con un rayo o una idea similar. De hecho, se abandonó la última propuesta porque la comunidad internacional no estaba muy contenta con tener un láser que pudiera, eventualmente, funcionar como un arma desde el espacio.