Una vez más, y ya van muchas en los últimos meses, Internet se tornó la principal fuente de información tras el terrible seísmo en Japón. Google, Twitter, Youtube o Facebook se mostraron como perfectas herramientas coordinadas que sirven para que organizaciones, gobiernos, familiares o los mismos damnificados, pudieran encontrar una voz. Tras el brutal movimiento de la tierra, las líneas telefónicas se cayeron, pero la red resistió como nunca. Resulta increíble que el quinto movimiento sísmico mas grande de la historia no haya podido tirar las redes, pero existe una razón por encima de cualquier otra, ocurrió en Japón. No hay ningún otro país en el mundo con una estructura de redes tan potente y sofisticada como el país nipón, de la misma forma que el triste recuento final de las víctimas podría haberse multiplicado de haber ocurrido en otro territorio del mundo, las conexiones demostraron estar a la altura de las circunstancias.

Gráfica de la red tras el terremoto

Fuera de ese dato, obvio por otra parte, que un terremoto de una magnitud de 8,9 tuviera un impacto limitado es una sorpresa para todos. La firma Renesys, encargada entre otros de realizar documentos fantásticos sobre la desconexión de Egipto o los acontecimientos de Libia, explica a través de varias gráficas el impacto menor que ha causado en la red la catástrofe. De los 6.000 prefijos de red que tiene Japón en la tabla global de direcciones, únicamente 100 fueron retirados temporalmente, la mayoría de webs se mantenían y se mantienen activas a la crisis post tsunami. Una muestra es el siguiente gráfico a través de Google Transparency. En el mismo, podemos observar como el tráfico de consultas a través del tiempo fue notable.

Uno de los motivos que se apunta para que la red aguantara deriva del cableado submarino de la región, la mayoría escaparon de los daños, además, hubo capacidad para "arrastrar" el tráfico de los puntos de daño. Otro dato, el tráfico en Japan Internet Exchange (cooperativa de las principales telecos japonesas) y situada en el corazón financiero, se redujo en 25 gigabits por segundo tras el terremoto para luego volver a subir a los niveles normales.

En el siguiente gráfico también podemos observar como el impacto tuvo sus mayores roturas en el sistema de cableado de Pacnet (una de las empresas de telecomunicaciones que han invertido con Google en la construcción del cable submarino entre Japón y Estados Unidos).

El siguiente gráfico de Renesys por ejemplo, nos indica el tráfico de cinco países asiáticos tras el terremoto. Aunque hubieron interrupciones en Filipinas justo en el momento en el que en Japón se inició la devastación, tiene más que ver con el enrutamiento común en los cables afectados. En cualquier caso, no son significativos en relación al número de redes existentes en estos países.

En comparación con el terremoto de Taiwan, es probable que los daños ocasionados persistan en las fibras, los repetidores o incluso que aparezcan nuevos problemas derivados. Aunque por encima de cualquier contratiempo una cosa es segura, Internet aguantó un terremoto devastador. Japón, en la vanguardia de la tecnología, también lo es en la construcción de la red más rápida y sólida del mundo. La construcción de una densa conectividad nacional e internacional hace de su red la más rica y global y, por supuesto, resistente.

Datos de las redes

La consecuencia de una red que casi no se alteró en su funcionamiento diario, fue una avalancha de información. Se cruzaba el tráfico de envío y recibo. Desde dentro del país nipón se informaba, desde fuera, las numerosas organizaciones, apoyadas por toda la fuerza de la logística de la red (con las redes sociales a la cabeza) comenzaba un dispositivo de operación sin igual. Estos son algunos de los más solicitados, la mayoría siguen en activo como no podía ser de otra forma:

  • Google

Una vez más, la compañía ofrecía su posición líder en el sector para apoyar/ayudar en lo que fuera. A su consabido buscador, Google abrió dos vías más: un buscador de personas y una actualización de la página Crisis Response, desde ahí, cualquiera puede ofrecer donaciones a diferentes organizaciones como Cruz Roja o Unicef. Google Maps también se convirtió en una herramienta terriblemente eficaz. A través de ella, muchos personas que se encontraban en Japón pudieron recorrer rutas alternativas tras el caos o refugios donde aislarse.

  • ONGs y organizaciones

Abrieron oficialmente páginas con fondos dirigidos a la catástrofe. Desde aquí podréis entrar en la página de Save the Children, desde esta otra, la Cruz Roja acepta donaciones.

  • Twitter

Como ya lo hiciera con los últimos acontecimientos en Egipto o Libia, la red de microblogging se convirtió en la principal fuente de información de las 2.0. En este caso, y para resumir la importancia, los hashtags #tsunami o #japan eran un hervidero de información. Otros como #prayforjapan, muy utilizado pero controvertido por su valor cuantitativo real fueron muy utilizados por los usuarios para enviar condolencias.

La red social también abrió por primera vez páginas oficiales dedicadas exclusivamente al desastre. EQTW, Tsunamiwatch o NewEartquake fueron algunas de ellas.

  • YouTube

Básicamente, el portal de vídeo fue la televisión de todos. En YouTube encontrábamos cada minuto un vídeo nuevo de alguna cadena o de algún damnificado que se encontraba en el centro del desastre. En este caso, los smartphones se convirtieron en las herramientas para hacer llegar las imágenes del desastre

Finalmente, el resto de redes sociales como Facebook, Ustream o la misma Mixi (la 2.0 más grande de Japón) fueron los medios más utilizados, la gran mayoría a través de las redes móviles. Curiosamente, la red se colapsó en cuestión de minutos tras el movimiento de la tierra, pero las líneas de datos mantenían el pulso y con ello la conectividad.