Tras el terremoto de 8.9 grados que azotó Japón este viernes, las alarmas ahora apuntan hacia la planta nuclear de Fukushima. La central fue altamente dañada por el siniestro, lo que ha provocado el temor por una fusión en el reactor. ¿Cuál es la situación actual? Comencemos por recapitular los acontecimientos en la planta desde el momento del terremoto hasta ahora.

El terremoto golpeó las costas de la isla Honshu. Este movimiento telúrico activó automáticamente el apagado de 11 de los reactores nucleares de Japón, incluyendo las unidades 1, 2 y 3 de la planta nuclear de Fukushima-Daiichi. Los reactores 4, 5 y 6 ya estaban desactivados debido a mantenimientos de rutina.

Debido al terremoto, la estación de poder es cortada de la red de electricidad de Japón. Los operadores de la planta nuclear se percatan que los generadores de emergencia de las unidades 1 y 2 no están funcionando, razón por la que alertan al gobierno. Acto seguido, la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial establece una base de operaciones de emergencia para evaluar el daño en cualquiera de los 55 reactores que estuvieron en riesgo.

El Primer Ministro Naoto Kan declara un estado de emergencia nuclear. En ese momento, los oficiales afirman que se trata de un procedimiento protocolario para estos casos y niegan que exista material radioactivo en el área circundante a la planta de Fukushima. Sin embargo, a las nueve de la noche del viernes, los residentes a tres kilómetros a la redonda fueron evacuados de sus casas, en tanto que los habitantes a 10 km fueron advertidos que, de ser necesario, también deberían abandonar sus hogares.

Mientras tanto, la presión en las unidades continuó en incremento, debido a la falla en los generadores de emergencia, lo que provocó que el sistema de enfriamiento no funcionara de la manera adecuada. Debido al calor acumulado, el líquido de enfriamiento se evaporó, lo que aumentó aún más la presión, llegando a ser el doble de la permitida en la unidad 1.

Explosión en la unidad 1

En la mañana del sábado, se tomó la decisión de liberar un poco de la presión ventilando el sistema de la unidad 1, lo cual arrojó una cantidad pequeñísima de material radioactivo en el aire. Horas después, se realizó la misma acción en la unidad 2. A las 15:30 de Japón, ocurre una explosión en la planta nuclear. Las imágenes posteriores muestran que la estructura exterior de la instalación se ha derrumbado, dejando a cuatro trabajadores lesionados.

A pesar de la explosión, las autoridades negaron que el reactor hubiera sido dañado. Aún así, se elevaron los temores por una posible fusión del núcleo. Richard Black, corresponsal de BBC News, mencionó que la detección de isótopos de cesio en el ambiente podría señalar que el núcleo ha estado expuesto al aire. No obstante, el vocero Yukio Edano señaló que la detonación destruyó las paredes y el techo de la construcción, pero que el contenedor de acero donde se encuentra el reactor no sufrió rupturas.

Aún así, el cesio y el yodo presentes en el aire hacían temer a las autoridades niponas sobre la fusión del núcleo. Yaroslov Shtrombakh, un experto nuclear ruso, descartó que una fusión en Fukushima fuera como la de Chernobyl. Incluso, afirmó que el material radioactivo quedaría contenido en los terrenos de la planta, contrario al caso ucraniano. Aún así, el riesgo nuclear seguía palpable en la tarde del sábado, cuando los detectores mostraron que la radiación fuera de la instalación era mil veces más de la normal en el cuarto de control de la unidad 1.

Los oficiales de Fukushima anunciaron que la ventilación de material radioactivo al aire era equivalente a la cantidad que absorbe normalmente una persona al año. Incluso, afirmaron que de darse una fusión en el núcleo, no afectaría a gente más allá de un radio de 10 km, y que casi todos los 51 mil residentes de la zona ya habían sido evacuados. Aún así, las autoridades japonesas extendieron la orden de evacuación a un rango de 20 km a la redonda.

Ian Hore-Lacy, de la Asociación Mundial Nuclear, también descartó la fuga de material nuclear tras la explosión. El experto adjudicó el suceso a una explosión de hidrógeno, el cual no significa amenaza alguna, por lo que suponen que no hay razones para temer una ruptura en el cascarón del núcleo. Hay que recordar que la planta fue diseñada para resistir un terremoto de hasta 7.9 grados. El de Japón fue calificado, finalmente, como de 9 grados.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) calificó al incidente en la unidad 1 como de nivel 4, equivalente al rango de "accidente con consecuencias locales". El de Three Mile Island fue catalogado con 5, mientras que Chernobyl, el más grave de la historia, recibió un 7. Sin embargo, las preocupaciones no terminaron ahí, ya que cerca de la medianoche del sábado, comenzaron los incidentes en la unidad 3.

El tercer reactor

Este domingo, las autoridades revelaron que también existen problemas de enfriamiento en la unidad 3 de Fukushima. Al igual que con las otras dos unidades, la primera acción fue liberar ventilar el reactor para liberar la presión. Al mismo tiempo, los técnicos de la planta comenzaron a inyectar agua de mar en lugar de líquido de enfriamiento, en un esfuerzo por mantener la temperatura a raya en las tres unidades. Chris Hogg, analista de la BBC, señala que el hecho de que Japón utilice agua de mar para enfriar --una solución innovadora, apunta-- es una señal de lo seria que es la situación.

No obstante, el sistema dejó de funcionar la unidad 3, lo que hizo imposible saber si el enfriamiento mediante agua realmente sirvió de algo. De nuevo, se elevaron los temores por otra explosión en la planta, ya que los niveles de hidrógeno son altísimos. Empero, se ha descartado que esta detonación --al igual que en la unidad 1-- afecte la estructura de contención del reactor. Aún así, la preocupación es mayor en caso de una fusión del núcleo, ya que la unidad 3 contiene uranio y plutonio, mientras que las otras dos sólo utilizan el primer material.

El pronóstico es reservado, pero Japón ya se prepara para el peor escenario posible. A pesar de la clasificación 4 de la IAEA, ya se teme que el incidente pueda equipararse al de Three Mile Island. Ahora ya se contabilizan 200 mil desplazados por la orden de evacuación de 20 kilómetros. Además, se necesitarán varios días para enfriar los núcleos, ya que de lo contrario, una fusión desencadenaría la liberación masiva de material radioactivo al ambiente. Por el momento, sólo queda aguardar.

[Actualización 14/02] El reactor 3 de Fukushima ha registrado una explosión en esta madrugada (hora española). Once personas han resultado heridas en el accidente. Según Yukio Edano, portavoz del gobierno nipón, no se han producido daños en los contenedores radiactivos de la central y el núcleo continúa intacto. También ha asegurado que el nivel de radioactividad a cinco kilómetros era similar a ayer, por lo que descartan una fuga masiva. En el tercer día de emergencia nuclear, Fukushima sigue con problemas en dos reactores y el temor a que haya comenzado la fusión del núcleo.