Esta mañana me he reído bastante con #freebauer, un pequeño movimiento para que nuestro querido José Carlos Castillo pueda cambiar su nombre de usuario actual de Twitter (@bauerin) por el mote con el que todos le conocemos (@bauer). Como él, hay mucha gente que no está conforme con su username actual y desea cambiarlo, ya sea por gusto o necesidad.

Los que llevamos más tiempo en Twitter tuvimos la oportunidad de elegir nuestro seudónimo de una gama más amplia de posibilidades; e incluso, durante un buen tiempo, la compañía te permitía reclamar algún nombre que estuviera en desuso. Sin embargo, ¿en qué momentos es ideal hacer esta modificación? Acá les expongo cinco buenas razones para cambiar (o mantener) su @nombre en Twitter.

1. Complejidad

Empecemos por la más obvia. Los nombres complejos son más difíciles de recordar. ¿Qué casos aplican en esta selección?

  • Nombres escritos al revés: @zerepnuaj
  • Nombres que combinan números y letras: @javi3rp3r3z
  • Una combinación de ambas: @z3repnu4j

En ese caso, es muy conveniente que te busques un nombre mucho más simple, que la gente sea capaz de recordar. Además, es más difícil dar tu cuenta si empiezas con un "mi usuario es javi-tres-erre-pe..."

2. Antigüedad

Piensa cuánto tiempo llevas con el mismo nombre de usuario. Un buen indicador para saber si tu nombre ya es bien recordado es varias personas del MundoReal se refiere a ti por tu seudónimo. En ese caso, resultaría muy contraproducente cambiarlo, pues significa empezar de nuevo a construir tu reputación. Es probable que, cual cantante de pop, te terminen ubicando como "el usuario antes conocido como..." Claro, si tu nombre es relativamente nuevo o deseas un nuevo comienzo, es una buena idea experimentar hasta que encuentres el nombre ideal.

3. Marca

Una marca sí necesita que el nombre de su cuenta sea idéntica o lo más parecida a su nombre original. Si eres una empresa, Twitter suele revisar si el mote que deseas está actualmente inactivo, así que puedes pelearlo. Al igual, es muy importante que trates de evitar el uso de guiones bajos o de números, pues dificultas que el usuario recuerde bien tu nombre. Acá en Hipertextual recién logramos recuperar el usuario @Hipertextual, mucho más sencillo y claro el que antes usábamos (@Hptxt).

4. Nombre real

Hay un debate entre la gente que prefiere usar su nombre real y las que optan por un seudónimo. Al final, tu nombre es tu marca personal. Además, muchas personas lo asocian con una imagen de seriedad. Aquí depende de qué te sea más cómodo. Yo, por ejemplo, opté en diciembre de 2008 por usar una cuenta con mi nombre (@PepeFlores), pero mis contactos ya me relacionaban con mi otro seudónimo. Al final, lo que cuenta es la persona detrás, así que este punto es a discreción de cada quién.

5. Valor

¿En cuánto valorarías tu nombre? ¿Cuánto apego sientes hacia él? Parece una nimiedad, pero ésta es una razón muy importante. Por ejemplo, ponte a pensar a cuánta gente le gustaría quedarse con el seudónimo que ahora tienes. En cierto modo, también tiene que ver con el valor simbólico --o incluso, sentimental-- que le adjudicas. Lo más importante es el apego que desarrollas hacia la cuenta, pues es parte de tu personalidad y la imagen que proyectas hacia otros.

¿Otras razones para cambiar o conservar el nombre? No olvides ponerlas aquí debajo, en el apartado de comentarios. También puedes hacérnoslas llegar a través de la cuenta de ALT1040 (@ALT1040) o la mía personal (@Padaguan).