¿Qué tan lejos puede llegar la influencia de la humanidad? Esto es lo que se preguntó Jack Adam, y el resultado ha sido la imagen que ilustra este post, en la que se puede apreciar el volumen que abarcarían las transmisiones de radio humanas en el Universo.

Hace más 100 años --gracias a las teorías propuestas alrededor de 1880 por James Maxwell y Heinrich Hertz-- se llevaron a cabo las primeras transmisiones de radio en Italia, a cargo de Guglielmo Marconi. Marconi hizo la primera transmisión de radio en 1894, llegando a recibir pulsos eléctricos a más de un kilómetro. En 1902 llegó a hacer transmisiones transatlánticas, inaugurando una nueva era para las telecomunicaciónes y llevando a la humanidad a la época de lo wireless.

Las primeras transmisiones no fueron algo muy potente. No fue hasta 1920 que las primeras estaciones de radio comercial --con una capacidad de transmisión considerable-- se abrieron en Detroit y Pittsburgh. Pero si algo es cierto es que a partir de estas primeras transmisiones comerciales (y quizás algunas anteriores) la burbuja de señales de radio que rodea la Tierra empezó a crecer poco a poco.

La teoría nos dice que las ondas de radio en el vacío viajan a la velocidad de la luz, así que si consideramos a la Tierra un radiadior isotrópico (una antena que transmite hacia todos lados), podríamos decir que las señales de radio humanas están contenidas en una esfera de unos 200 años luz de diámetro. Eso es lo que nos muestra el punto azul en la imagen que ilustra este post.

Cualquier receptor lo suficientemente sensible dentro de esa esfera y con la capacidad de filtrar esas señales entre todo el ruido de fondo que existe en el espacio podría recibir nuestras transmisiones.

200 años luz de diámetro es una distancia bastante grande astronómicamente; corresponde a alrededor de 1.89200 × 1015 kilómetros. Para hacernos de una idea, el volumen de una esfera con este diámetro rondaría los 4 188 790.2 años luz cúbicos, una volumen gigantesco en el que podríamos acomodar sin problemas nuestro Sistema Solar unos cuantos millones de veces. Aún así, si lo comparamos con el tamaño de la Vía Láctea (nuestra galaxia) puede parecer bastante pequeño.

Si bien la tecnología ha avanzado mucho en los últimos años, estas imágenes nos pueden ayudar a recordar que sólo somos un punto azul pálido en el Universo.