Junto con Angeles González-Sinde quizá uno de los personajes más nocivos para la sociedad es Nicolás Sarkozy. Ambos tienen enemigos y amigos en común: el internet y los derechos de los autores, respectivamante. También, los dos harían mucho mejor callándose, pero prefieren hacer lucir su autoritarismo e ignorancia muy a nuestro pesar.

El día de ayer el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, declaró su interés en celebrar un G-20 Internet para analizar la situación de los derechos de autor porque considera que este tema "es una cuestión que es mucho más importante que el aspecto económico, porque el día en que no se remunere la creación, se mata la creación".

Además agregó:

No se puede por una parte seguir consumiendo como siempre imágenes, música, autores, creación, y no garantizar el respeto al derecho de la propiedad de aquel que ha puesto toda su emoción, todo su talento y toda su creatividad

Estas declaraciones son una contradicción. ¿Si no es acerca de economía por qué habla entonces de remuneración y consumo?. Sería increíble que realmente el debate se orientará más allá de lo económico y no sólo fuera retórica. Aquí está en juego el negocio de un puñado industrias y esto es un argumento que continúamente los creadores utilizan para justificar la criminalización de la sociedad entera, quienes por cierto son los que pagan sus creaciones.

Los creadores ha afirmado en muchas ocasiones que esto es acerca de economía y empleos, pero también existen datos que muestran que esto en realidad funciona de otra forma y no como ellos quieren que funcione. También considerarían antes que nada, garantizar proteger los derechos constitucionales a la privacidad y la libertad de expresión, antes de cualquier otro privilegio. Porque el derecho de autor es un privilegio que se otorga a los autores, por parte del Estado.

Por otra parte su aparente objetivo de proteger la “creación” siempre carece de imaginación para crear condiciones justas que lo permitan más allá de la retórica, siempre la solución es endurecer las leyes de propiedad intelectual, como es el caso de la Ley HADOPI, impuesta bajo la administración de Sarkozy y que por cierto, ha tenido un efecto contrario al que se buscaba.

Si en verdad se quisiera ir más allá de la economía se tendría que reconocer que la actividad económica es una actividad social y que la razón por la cual se crea tiene que ver con la necesidad natural del ser humano por comunicarse. Para esto hay muchas formas y en especial, el Internet ha demostrado ser el mejor medio para distribuír una creación y mejor aún, copiarla y compartirla.

Las cumbre mundiales como el G20 son actos protocolarios, todos sabemos que las verdaderas desiciones políticas suceden en embajadas, en secreto o en cenas exclusivas.

¿Los gobiernos nos han dado motivos para confíar en ellos en cuanto al tema de derechos de autor y propiedad intelectual? Yo al menos, no confío en ellos.

Una discusión mundial y coordinada hace falta, pero no se debe arreglar en cumbres mundiales sin representatividad real, en donde en 4 días pretenden arreglar el mundo, cuando en realidad solo están arreglando el mundo de sus amigos y conocidos.

Un G20 Internet tendría que considerar no solo a un puñado de presidentes, sino a las potencias del Internet y a sus stake-holders que van desde los famosos creadores hasta ciudadanos y principalmente los actores principales de cada región.

Google, Facebook, WordPress, Amazon, representantes de todos los ISPs, The Pirate Bay, Series Yonkis, BBC, Wikileaks, el ministerio de Información de China... se me ocurren tantos participantes para una cumbre G20 Internet.... ¿a ustedes?