El pasado martes hablábamos de la sinrazón contra Internet, de cómo las tecnologías son neutrales por mucho que estudios y medios de comunicación deseosos de titulares atractivos, se empeñen en lo contrario. Entre todos los sectores de entretenimiento, tal vez el del videojuego sea el más castigado en este sentido: no hay reportaje de "investigación" en medio generalista que le haga referencia sin la consiguiente connotación negativa.

Sí, los medios de comunicación son una de las grandes fuentes socioculturales del estereotipo y consiguen establecer vínculos adictivos y asociales con el videojuego pese al progresivo lavado de imagen que la industria ha experimentado en los últimos años.

Puede que las consolas hayan comenzado a percibirse como elementos de agregación social; pero el tópico del joven problemático, que se incomunica durante horas en el ejercicio de una afición nociva, sigue vigente. Los centros para adictos al videojuego son carnaza de telediario y casos como el del asesino de la katana y la consiguiente correlación ilusoria entre videojuegos y violencia rellenan mamotretos sensacionalistas basados en estudios de muestras no probabilísticas.

Esta semana la actualidad ha venido a ratificar lo expuesto. Dos casos en los Estados Unidos: uno relativo a la brutalidad policial y otro más evidente en torno a una madre desequilibrada.

Muchos medios se han hecho eco de la dramática suerte de un bebé de tres meses, Dylan Lee Edmondson, que murió el pasado enero a manos de su madre. La mujer, Alexandra V. Tobias, de 22 años, declaró haberse enfurecido ante la llantinela de su hijo, que la interrumpió durante una partida al popular juego social FarmVille. Fue entonces cuando ésta lo zarandeó violentamente, se fumó un cigarrillo y repitió la acción, provocando que el niño se golpease en la cabeza y falleciese.

Debo ser el único periodista que no ve relevancia alguna al hecho de que la mujer se encontrase jugando a un videojuego, mucho menos que se tratase del fructífero simulador de granjas de Zynga. Sin embargo, prensa, radio y televisión se empeñan en incluir "videojuego" o "FarmVille" en sus titulares. De forma cobarde, como quien no quiere la cosa, dejan caer que hay una relación directa entre el desequilibrio de la mujer (de obvia naturaleza emocional) y su afición al título de marras.

En no pocas ocasiones la policía estadounidense ha sido reprendida audiovisualmente por pasarse de la raya en la aplicación de su fuerza. Incurriría en el mismo error que critico si diese por supuesto que todo el sistema policial del país tiene la mano larga o sus pistolas gatillos demasiado fáciles, así que no lo haré.

Lejos de entrar a debatir si se hizo bien o no abatiendo al ladrón de una tienda de videojuegos con seis disparos (el hombre iba armado, aunque los testigos aseguran que fue acribillado por la espalda en plena carrera) quiero centrarme en la sutilísima forma con que todos los soportes han tratado la información. Nuevamente han abundado los enunciados referentes a videojuegos. ¿Acaso titularíamos qué estaba robando el individuo en otro contexto? Probablemente no, a no ser que hablásemos de una suma considerable de dinero.

Los tratados en psicología social de la comunicación son claros: esta forma menos aparente de instaurar estereotipos es también la vía por la que mejor terminan arraigándose en el subconsciente. Leer videojuegos en mitad de una información protagonizada por disparos y muerte, a la larga, no hará sino reforzar la idea de que videojuegos y violencia son todo uno.

Está claro: la sinrazón no es exclusiva de Internet, sino también de todo aquello que los medios temen (los videojuegos están devorando las horas de prensa, radio y televisión) y de lo que al mismo tiempo se aprovechan. A eso lo llamo yo matar dos pájaros de un tiro.

Participa en la conversación

25 Comentarios

Deja tu comentario

  1. Excellent read, I just passed this onto a friend who was doing some research on that. And he actually bought me lunch as I found it for him smile Thus let me rephrase that: Thanks for lunch! «The future is not something we enter. The future is something we create.» by Leonard I. Sweet.

  2. Soy un jugador de años en el rubro, pasando por muchas consolas y muchos títulos, y luego de ver el descontrol total y a la vez sentirlo en carne propia, puedo decir con propiedad que toda esa clase de actitudes antisociales tiene que ver mas con cada persona que apuntar con el dedo a los software de entretención.

  3. No entiendo el por que acusan tanto a la empresa de los video juegos.. si el cine presenta situaciones mucho mas violentas y hasta ahora nadie ha acusado que el canibal de rotemburgo era fanatico de Hannibal Lecter.. =S

    1. De hecho farmville es ultraviolento, nada más fíjense en la mirada perdida y llena de furia que tienen las vacas!!

      1. No mames tambien has visto la sonrias de esos beserritoooss!!!!!! no mms por eso yo deje de jugar farmville

        FARMVILLE ES DEL DIABLO

      2. Eso me hizo recordar la película de «The waterboy» donde su mamá le decía que todo era el diablo… jajaja…

        Titular >> Las vacas locas del farmville hicieron a una señora matar a su bebé <<.

  4. estás mal, la culpa de todo la tienen los videojuegos. los videojuegos de guerra tienen la culpa de los asesinatos, los gta de los robos, Rapelay tiene la culpa de las violaciones en el mundo, spore tiene la culpa del imperialismo, etc.