Otro post más acerca de la supuesta adicción a internet (sin pruebas, sin forma de comprobarlo). Otro artículo más acerca de cómo las redes sociales son causantes de los secuestros en un país latinoamericano (de un periodista que usa supuestos y no es capaz de comprobar aseveraciones tan graves). Podría escribir miles de palabras y hacer miles de enlaces a este tipo de artículos, que casualmente, están publicados en la web.

Pero, ¿hasta cuándo tendremos que aguantar la sinrazón contra el internet? -- ¿De dónd esale? -- ¿Qué la causa? -- ¿Cuál es el problema? -- ¿Por qué el rechazo? -- ¿Quién gana? -- ¿Cuál es el objetivo? -- ¿Qué se busca?

Las tecnologías son neutrales y el internet más que un medio es una plataforma. Es como el agua, es incolora, insabora, insípida; no tiene forma, no tiene características más alla de ser neutral y una base sobre la cual las personas hemos construído y hecho cosas maravillosas que literalmente han cambiado el mundo, una y otra vez. Han potenciado economías, nos ha dado trabajo a millones, nos ha permitido a incontables personas funcionar como amplificador de nuestras ideas, opiniones, de nuestros sueños, de nuestros más grandes objetivos. El internet nos permite crear sin límite, superando inclusive nuestra propia imaginación.

¿Cuál es el problema entonces? -- ¿Por qué criticar una de las cosas más grandes e importantes que tenemos frente a nosotros, que al ser absolutamente neutral no es culpable de absolutamente nada malo que pase ahí dentro?

Decir que el internet es causante de adicción es tan estúpido como decir que te puedes hacer adicto a papel, o al sonido, o a los objetos en movimiento. Decir que eres un adicto porque te levantas y lees tu email antes de salir de la cama sería equivalente a acusar de adicto a los periódicos a miles de personas que lo leen en la cama o tomando el desayuno. Ridículo, ¿no? -- Pero aquí estamos, una vez más con el debate, una vez más leyendo a personas con credibilidad enlazando e incentivando ese tipo de ideas que se acercan más a la imbecilidad que al pensamiento razonable.

¿Me molesta? sí, bastante. No es la primera vez que escribo al respecto y probablemente no será la última. Sin internet no estaríamos aquí, las mismas personas que lo critican o que fomentan tráfico hacia sitios que acusan al "internet" de adicción o de los males más grandes de la sociedad, no tendrían, tampoco, voz.

Es que si en algún momento crees que es "cool" o "interesante" o "eres diferente" o "tienes una voz crítica" por escribir o fomentar este tipo de estupideces, estás equivocado. El internet es el cambio, es la revolución, es lo que nos agrupa como una generación que creemos que por medio de plataformas tecnológicas como esta, nos hace mejores personas, más transparentes, más abiertas, más informadas, más conocedoras, con más valor.

Los conspiranoios que aseguran tonterías como la adicción a internet me recuerdan a personas como Josue Yrion, diciendo que los videojuegos son diabólicos, o aquellos predicadores que daban giras mundiales (y forrándose de dinero) segurando que la música es satánica. ¡Cuánta idiotez!

Realmente lo pregunto, ¿Hasta cuándo?

Foto: Laszlo Ilyes