Me encanta cuando aquello que parecía ciencia ficción de repente deja de serlo, cuando aquello que hace casi 20 años en 1984 cuando se estrenó la primera Terminator parecía totalmente irreal y futurista está ahora ahora un paso más cerca de hacerse realidad. El ejército de EEUU ha confirmado que está investigando y construyendo de 'manera muy básica' algo que está llamado a ser un sistema muy parecido a Skynet la avanzada inteligencia artificial de la archiconocida saga de películas Terminator.

Ya hemos hablado muchas veces por aquí de la robótica y del prometedor campo que supone, hace poco hablábamos de que los robots serán dentro de unos años mejores futbolistas que los humanos, para que eso ocurra hace falta una inteligencia artifical detrás que todavía nos queda bastante por conseguir. Bastante, pero ¿cuánto? si ahora estamos como locos hablando de sistemas operativos móviles, de tablets, de smartphones... es muy posible que en un futuro muy cercano estemos todos centrando ese entusiasmo en algo centrado con la robótica.

Ténicamente en lo que están trabajando es en una 'superconciencia', entendiendo como conciencia un ente autónomo capaz de recibir estímulos del exterior, procesarlos a gran velocidad y, lo más importante, ser consciente de sí mismo, es decir, tener sentimiento de existencia, de individualidad. Lógicamente, para esto todavía falta mucho, sin embargo en lo que se están centrando los investigadores es en la manera en la que los humanos percibimos el entorno y como respondemos ante él.

Cuando decimos que un ser humano 've' en realidad lo que está haciendo es transformar las ondas electromagnéticas que componen la luz gracias a los conos (responsables de la visión en color) y a los bastones (responsables de la luminosidad) de su retina y transformándolas en impulsos eléctricos neurológico que su cerebro puede interpretar a un nivel de seis capas de procesamiento en el córtex del cerebro (dicho de manera muy, muy burda, con seis procesadores al mismo tiempo trabajando en paralelo). De momento esta superposición de capas en una máquina está limitada únicamente a dos dos, un tercio de la nuestra y ni mucho menos con la misma efectividad. Es decir, que todavía queda, para que una máquina, a partir de los estímulos externos sea capaz de razonar y ordenarlos de la misma manera que un humano.

Esta superconciencia no tiene, lamentablemente, otros fines que bélicos. Sería capaz de analizar el terreno/campo de batalla con mayor rapidez, mayor precisión y más fiabilidad que un humano y aportar datos sobre la siguiente maniobra de ataque. Se abre, no obstante, un maravilloso (y por otro lado aterrador) campo de posibilidades donde las máquinas dejarán de ser seres ausentes, dependientes de humanos para funcionar y adquirirán un lado consciente que todavía suena a pura ciencia ficción, pero ¿durante cuánto tiempo?

Via: TGDaily, NewScientist, io9, PocketLint | Foto: YouDidThis

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