Mineros chilenos

Si bien hace un mes les contamos que habían enviado PSPs al grupo de mineros atrapados en Chile, ahora la noticia es que tienen prohibidos los videojuegos, según cuenta el Washington Post en un interesante artículo donde relatan la rutina de los 33 hombres atrapados a 700 metros bajo tierra hace 51 días.

Pobres mineros, que mala onda no dejarlos pasar el tiempo que indefectiblemente tienen que aguantar allí abajo hasta ser rescatados abstraídos en un videojuego, pensarán ustedes. Pero esto tiene una razón perfectamente lógica. Es que es sorprendente el nivel de detalle que tiene el cuidado que están recibiendo los mineros allí abajo, no sólo para mantenerlos vivos sino para mantenerlos cuerdos. Los videojuegos, así como los reproductores de música, "tienden a aislar a las personas de los demás", si uno está concentrado en un juego individual, o con auriculares metido en su propio mundo, no está muy consciente de su entorno, y eso es justamente lo que los mineros tienen que cuidar ahora, el grupo.

Así lo explicó al Post Alberto Iturra Benavides, el psiquiatra del grupo de rescatistas a cargo del cuidado del frágil estado mental de los mineros. Lo importante en este momento es lograr que los hombres cumplan una rutina, que es la clave para la supervivencia. Parte de esa rutina es relajarse, para esto ven unas 13 horas diarias de televisión, aunque filtrada por un equipo de apoyo que decide qué contenidos no son deprimentes, ven películas de acción y comedias, ningún drama intenso.

Supongo que si pudieran bajarles juegos multijugador, la cosa sería diferente, pero si bien esta historia cuenta con muchos elementos tecnológicos que están facilitando las cosas tanto para los pobres mineros como para el equipo de rescate, para juegos más sociales ya tienen cosas clásicas como los naipes o el dominó.

Sin dudas esta historia marcará un precedente en cuestión de rescates, por su gran apoyo tecnológico, y será estudiada en años por venir como un caso de experimento sociológico forzado digno de tantas grandes obras de ficción que exploran las posibilidades de un grupo humano obligado a sobrevivir en circunstancias extremas. Una vez terminada la odisea de los 33 mineros y sus rescatadores, que preven será a principios de noviembre, tengan por seguro que veremos sus experiencias llevadas a la pantalla grande, porque en este caso la realidad nos muestra algo muy cercano a lo imaginado en la ficción si nos preguntáramos cómo sería quedarse encerrado por meses bajo tierra.

Vía: Kotaku