¿Las filtraciones de los borradores del ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement) son realmente filtraciones? considerando que todas y cada una de las veces que se modifica este documento que se negocia en secreto, pareciera que lo hacen a propósito para intentar medir las reacciones públicas ante el texto.

Justamente ayer, desde KEI, se filtró la última versión (PDF) que incluye los cambios hechos a partir de las negociaciones que se realizaron hace un mes en Washington DC. Estos cambios incluyen. El texto refleja desacuerdos entre Estados Unidos y la Unión Europea sobre el alcance del documento. Mientras los primeros consideran que solo debe ser aplicada en relación al copyright y las marcas registradas, los europeos consideran que ACTA debería ser aplicada a todo lo relacionado a la propiedad intelectual.

Pero lo que realmente preocupa de este último borrador son dos cuestiones clave:

  • Un soporte general para la implementación global de la ley de los "3 strikes" similar a la que se ha implantado en Francia (sin éxito alguno, por cierto). Esta ley permitiría a los gobiernos dejar sin internet a una casa si alguno de los integrantes de la familia es acusado (sin pruebas necesariamente) de descargar contenidos con derechos de autor.

  • La implantación de un DMCA (Digital Millenium Copyright Act) global. El DMCA es una ley de copyright aprobada en 1998 en Estados Unidos que ha sido históricamente criticada porque hace demasiado fácil que los dueños de una obra con derechos exijan a los proveedores de acceso o de servicios que deshabiliten o bajen contenido que supuestamente infringe su copyright. La ley también ha sido criticada por obligar a los fabricantes de equipos el implementar técnicas anti-copia como el DRM.

De ser implementada en los países adjuntos a la negociación del ACTA, tanto la ley de los 3 strikes como leyes muy similares (y sus consecuencias, léase: DRM) como el DMCA se implementarían localmente y no solo en Estados Unidos (y las versión derivada europea, es decir la EUCD).

El ACTA en si mismo tiene demasiados problemas, especialmente para las libertades de los consumidores. La más criticada es su negociación secreta, pero lo que realmente preocupa es que crearía un nuevo marco legal separado de instituciones internacionales existentes como la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) o la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Por el momento los países que negocían el ACTA son: Estados Unidos, todos los países miembros de la Comisión Europea, Suiza, Japón, Australia, Corea del Sur, Nueva Zelanda, México, Jordania, Marruecos, Singapur, los Emiratos Árabes Unidos y Canadá.

Vía: Michael Geist