La versión 1.0 de Slackware vio la luz el 16 de julio de 1993 y estaba originada en Softlanding Linux System, el abuelo de las distribuciones que son utilizadas hoy en día. En consecuencia, Slackware es la distribución de Linux activa más antigua y se suele decir que es la más fiel al núcleo: "si quieres aprender Linux, prueba Slackware". Por el otro lado, basada en el principio KISS, es una de las más difíciles, pero... Toda esta entrada se trata sobre los "peros" a la sentencia anterior.

Lejos de aquellos años, hoy en día algunas distribuciones de como Ubuntu, openSUSE, Mandriva o Fedora tienen una gran usabilidad y es mínima la porción de cuestiones que quedan pendientes para que el usuario las solucione, si es que queda alguna. En este sentido, no está teniendo mucho que envidiar a Mac OS X o Windows.

Una de las cosas más interesantes que permite Linux es la posibilidad de personalizar al extremo el sistema. Si quieres tener todo listo en unos minutos, no hay problema, puedes hacerlo con muchos sistemas operativos. Pero si quieres trastear y saber de verdad qué es lo que está sucediendo y cómo, puedes elegir una de las distros más avanzadas y personalizar la instalación por completo. Claro, que para hacerlo se necesita ser un completo experto en bash, programación en C y Perl, redes, etc. Bueno, eso es lo que se suele decir, ¿no?

Pero (¡de nuevo esa palabra!) la última versión de Slackware (13.1) comprueba que esto no es así, para nada. En principio, la instalación no tiene entorno gráfico, no puedes hacer clic en "Siguiente" sin pensar en lo que estás haciendo. Pero con leer lo que estás haciendo, puedes apretar Enter del mismo modo en la instalación de Slackware, que es sencillísima y muy pero muy clara.

Claro, una vez que termina la instalación, te encuentras en una línea de comandos como root. Pues bien, debes crear tu usuario: useradd, listo. ¿Quieres entrar a KDE? startx (aunque puedes elegir entre una gran variedad de entornos de escritorio). ¿Efectos 3D? Descargas los drivers de Nvidia desde el sitio oficial, la instalación la puedes hacer sin mirar el monitor de lo simple que es. Pero antes necesitas acceso a internet. ¿Usas una laptop y te conectas por wi-fi? ¡Qué problema! Pues no, no hace falta configurar ningún archivo de texto a mano, simplemente instalas wicd, que se encuentra precompilado en el propio DVD de instalación y se encarga de todo automáticamente.

También quieres entrar directamente en modo gráfico, no hay problema. Pues modificas un "3" por un "4" en el archivo inittab, nada más que eso es suficiente. Una de las razones por las que la mayoría recomienda a quien esté interesado por aprender "nix" hoy en día la distribución Arch es que cuenta con un excelente administrador de paquetes que se encarga automáticamente de todas las dependencias, cuando en Slackware, supuestamente debes compilar todo a mano, "a lo hombre*".

Pero (sí, de nuevo) contamos en Slack con varias herramientas que simplifican el trabajo, siendo mi favorita los slackbuilds. Son básicamente unos scripts que hacen que instalar una aplicación sea tan sencillo como: descargar, descomprimir, ejecutar script, installpkg. En cuanto a las dependencias, en el sitio oficial informan si hay que instalar alguna biblioteca adicional. La descargamos y listo, manteniendo así un control total sobre lo que está ocurriendo.

Por supuesto que no es para todos y no tendría por qué serlo, pero les aseguro que vale la pena. Si quieren usar el ordenador para estudiar, trabajar, jugar, navegar por internet o lo que se les ocurra, pueden hacerlo con cualquiera de los sistemas operativos más importantes, inclcuídas las distribuciones de Linux más populares. Pero si quieren aprender y divertirse, porque tengo que reconocerlo, es divertidísimo, Slackware es una excelente opción. Además, no hay que olvidar que prácticamente todos los adelantos en cuanto a drivers se refiere son incluidos en el kernel y no dependen de ninguna distribución en particular, es decir que no sólo Ubuntu te reconocerá la placa de video y la webcam, todas lo harán, incluido Slackware.

Tras instalar la versión 13.1 (no lleva más que 20 minutos hacerlo), a las 3 horas ya tenía todo configurado y listo para trabajar. Puedo utilizar mi laptop para todo lo que necesito, incluso utilizar el Skype y a la vez aprender mucho más sobre cómo funciona esta cosa que viene de Unix, el MIT, BSD (sí, Mac OS X está basado en FreeBSD), GNU y esos términos que evocan tantas historias en la cultura geek.

La comunidad de Slackware podrá ser bastante parca, pero el objetivo sigue siendo el mismo: aprender y hoy en día, no hay prácticamente error o problema cuya solución no esté en la primer página de resultados en Google, solemos abusar del tiempo de los usuarios que se toman el tiempo de revisar foros ayudando a usuarios inexpertos. En conclusión: no es tan difícil, aprenderás muchísimo y te divertirás de igual manera, así que si tienes un disco extra y te animas, prueba Slack.