En estos últimos años el software open source ha crecido muchísimo. No piensen sólamente en Linux, sino en gran cantidad de aplicaciones que son utilizadas diariamente por millones de personas, desde Firefox a OpenOffice, sin mencionar algunos de los servicios y aplicaciones web más usados como WordPress. Este crecimiento ha venido en parte de la mano de Google, quien siempre ha apoyado el Software Libre, pero sin lugar a dudas este es un año cada vez más extraño.

La locura comenzó con la demanda de Oracle a Google por el uso de Java en el sistema operativo para móviles Android. En el momento le dediqué al asunto una entrada bastante extensa en el blog hermano Bitelia, pero voy a resumir de todos modos la situación: la demanda no es sobre licencias (Java es completamente GPL), sino sobre patentes. Java es libre, pero Oracle (y antes Sun) tienen patentes sobre la tecnología para asegurarse que nadie pueda construir una máquina virtual alternativa y por ende incompatible con la tecnología original.

Lo que ocurrió en este caso es similar a lo acontecido hace un buen par de años entre Sun y Microsoft: esta vez, en su defensa, Google dijo que se trata de un ataque a la comunidad open source, pero no es así: es un ataque a la empresa. A los días de la demanda, Oracle anunció que no seguirá colaborando con OpenSolaris, uno de los sistemas operativos basados en Unix más interesantes y ahora llegan noticias de que podría llegar a dejar de ofrecer soporte a OpenOffice, la suite ofimática libre y gratuita más importante, para trabajar únicamente en la versión paga y cerrada, StarOffice. Esto no quiere decir que OpenOffice vaya a dejar de existir, pero podría dejar de contar con el respaldo corporativo y eso señores es más que importante.

Por el otro lado, los grandes defensores del FLOSS, Google, tampoco tienen mucho que adjudicarse. El sistema operativo Android es sólo parcialmente libre, la gran mayoría está construida con varios tipos de licencias y algunas de las partes más importantes son cerradas. Además, usualmente el código nuevo es presentado recién luego de que se presente una nueva versión: exactamente lo mismo que hará Oracle con Solaris y por lo que es tan repudiado.

Parecen ser todas malas noticias para la comunidad, ¿pero quién sale en su defensa? Microsoft. Así es, la compañía que hace unos diez años había llamado a la comunidad open source "un cáncer" hoy en día se aleja de aquellas opiniones (a pesar de haber sido realizadas por el actual CEO, Steve Ballmer) y a pesar de no prestar mucha atención a algunos proyectos, se ha acercado enormemente en este último tiempo a la comunidad. En parte por culpa de gracias a Miguel de Icaza, creador del entorno de escritorio Gnome y que está a cargo ahora de Mono, una implementación libre de la plataforma .NET, pero también debido a otros proyectos como CodePlex, un servicio de alojamiento de código fuente.

Jean Paoli, directiva de Microsoft, dio una entrevista sobre el asunto en la que llegó a decir: "amamos el *open source". Sí, suena muy raro. Suena rarísimo, teniendo en cuenta la impresionante cantidad de veces que Microsoft ha presentado demandas por violación de patentes a proyectos open source y que, bueno, ninguno de sus principales proyectos es abierto. Pero hay que reconocerlo, la empresa está empezando a acercarse a los estándares abiertos y ha llegado a colaborar con drivers para el núcleo de Linux.

A pesar de todos los problemas mencionados al inicio de la entrada (para demostrar que en algunos casos la cercanía al software libre es una cuestión más de marketing que otra cosa), es indudablemente un buen momento para el open source. Estas palabras, salidas de un directivo de Microsoft, si bien pueden apestar a doble discurso y lo que se les ocurra, no hacen más que comprobarlo.

Vía: [MuyLinux(http://www.muylinux.com/2010/08/24/microsoft-amamos-el-open-source)