Últimamente se viene diciendo que este es el año de los *e-books* y las ventas de libros electrónicos en el [iPad](http://alt1040.com/tag/ipad) y el buen momento que está atravesando el [Kindle](http://alt1040.com/tag/kindle) de **Amazon** (además del **Nook** de **Barnes and Noble**) lo prueban. Pero de acuerdo a un [estudio](http://www.useit.com/alertbox/ipad-kindle-reading.html) realizado por **Jakob Nielsen**, **la gente todavía lee más rápido libros de papel** y no se trata de un problema de acostumbramiento. El estudio consistió en darle a leer a 24 personas un relato de [Ernest Hemingway](http://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Hemingway) en cuatro soportes distintos: un PC, un Kindle, un iPad y un libro. El tiempo de lectura promedio de quienes leyeron el libro *de papel* fue de aproximadamente 17 minutos, un 6,2% más rápido que en el iPad y un 10,7% que en el Kindle (me sorprendió el hecho de que el iPad quede segundo, a pesar de no tener «tinta electrónica»). Además se solicitó a los participantes que valoraran la experiencia de lectura y en este caso se podría hablar de un triple empate, pues quedaron el iPad con 5,8, Kindle con 5.7 y el libro con 5.6, **muy lejos los tres de la PC, mal valorada por la pésima experiencia de lectura que ofrece**.

En cuanto a los motivos dados por los participantes para explicar los datos finales, se repetió una consideración bastante obvia pero importante: **leer un libro impreso es más relajante que un dispositivo electrónico**. Y, si me disculpan, voy a confesar que prefiero los libros *de verdad*, creo que se equivoca el camino en toda la discusión *digital vs. papel* al compararla con por ejemplo la industria discográfica. Hay algo acerca de los libros, de la experiencia de leer un libro, que más allá de que pueda ser emulada al 100% por un dispositivo electrónico, es distinta. Por ejemplo [Ray Kurzweil](http://es.wikipedia.org/wiki/Ray_Kurzweil) (uno de los últimos hombres renacentistas), quien básicamente espera llegar vivo al 2029 para poder transferir su conciencia a un ordenador y a pesar de crear recientemente la plataforma para dispositivos de lectura [Blio](http://www.neoteo.com/blio-el-libro-segun-kurzweil.neo), ha dejado en claro su preferencia por los libros impresos.

Además, recientemente leí que el verdadero cambio no es entre «modos de lectura» y tecnología si no que se trata del advenimiento de una [cultura del acceso](http://www.error500.net/articulo/los-detectives-salvajes-en-kindle) en contraposición a la tradicional cultura de la posesión. Y aquí entra en juego (a mi rescate) [BookCrossing](http://www.bookcrossing.com/), una verdadera red social/biblioteca 2.0 en la que los usuarios comparten los libros con el mundo. ¿Tienes ganas de leer un libro en particular? Lo buscas y si alguien lo tiene disponible se lo pides, así de simple. ¿Y cuando lo terminas de leer? **O lo devuelves o se lo pasas a otra persona, pero lo más probable es que no te lo quedes**, pues además puedes *liberar* los libros en cualquier lugar para que alguien lo encuentre. Cada libro cuenta con una etiqueta y un código de identificación y, al ingresarlo en el sitio web, nos lleva a su *historia* y los comentarios que han dejado sobre él sus previos lectores. Como miembro de *BC* red he enviado y recibido libros a países como **Canadá**, **Estados Unidos**, **Alemania** y **Grecia** y he liberado una buena porción. Es decir, **lo que importa no es la posesión sino el acceso, pero el soporte sigue siendo el tradicional y *anticuado* libro de papel**.

Es habitual hacer comentarios apocalípticos y en cierto sentido *tecnófilos* como «los libros van a desaparecer», pero como ya dije al principio, no creo que la situación sea similar a la de la industria discográfica. La experiencia de lectura es radicalmente distinta a la de escuchar un disco y vaya si no hay diferencia alguna entre escuchar un **mp3** de calidad en unos [iPod](http://alt1040.com/tag/ipod) conectado a unos parlantes de calidad y escuchar un CD. No voy a negar que continuarán aumentando las ventas de libros electrónicos y de dispositivos como el Kindle ni voy a negar tampoco la utilidad que representan en **enorme** cantidad de situaciones. Simplemente pienso por un lado que la lectura de un libro impreso tiene un *plus* y creo que en todo caso falta mucho para que se haga realidad el «fin del libro de papel». El estudio de Jakob Nielsen no diche **mucho** al respecto, pero no por nada la gente lee más rápido en ellos. Quizás reste todavía algo de trabajo para que perfeccionen la tinta digital y la emulación de la experiencia y quién dice, quizás la experiencia me haga cambiar de opinión, no será la primera ni la última vez que suceda. Por ahora, me quedo con la *magia* y el olor de un libro impreso.