De vez en cuando y en mayor o menor medida todas las tecnológicas actuales del mundo meten la pata. Es algo lógico e inevitable ya que la perfección no existe, tampoco la empresarial, pero aún así los consumidores estamos en nuestro derecho (o casi me atrevería que tenemos la obligación) de quejarnos cuando algo no nos guste/funcione correctamente, por el bien de la propia empresa -la cual si es inteligente escuchará y tomará medidas- y de nosotros. Pues bien, hoy voy a ejercer dicho derecho que el que escribe considera casi obligación. Concretamente de Apple, el iPhone 3G y las actualizaciones de software para el mentado terminal me voy a quejar.

Como la mayoría sabrá hace no mucho Apple lanzó una nueva versión del sistema operativo gracias al cual funcionan los iPhone, ese que antes de la actualización conocíamos por iPhone OS y luego pasó a llamarse iOS 4. Pues bien, servidor, al igual que otros muchos miles más, cuando Apple lanzó oficialmente iOS 4 vía iTunes, actualizó su iPhone 3G a esta versión del sistema operativo y ¡sorpresa!, el terminal se convirtió en casi casi un ladrillo inservible: lentitud a la hora de abrir aplicaciones (mucha), cuelgues en varias apps (Seesmic o la aplicación de mapas por ejemplo) y dificultad extrema a la hora de escribir (esto es lo que me pasó a mi, otros usuarios reportan errores diferentes, como por ejemplo imposibilidad de utilizar 3G).

Muy bien, no pasa nada me dije, vuelvo a la versión anterior del sistema operativo y listo (después de haber instalado también iOS 4.0.1 por si las cosa mejoraba pero no, todo igual). Llegados a este punto me topo con el segundo mal sabor de boca ya que Apple no proporciona una forma oficial de “bajar” la versión del sistema operativo, con lo que hay que hacerlo tirando de un engorroso proceso. El mentando proceso para downgradear consta de varios puntos nada simples para un usuario medio/bajo que podemos resumir en: buscar el firmware al que queremos “bajar” (3.1.3 en mi caso), poner el iPhone en modo recuperación (mediante combinación de teclas o utilizando algún programa), instalar la versión del sistema operativo a la que queremos pasar y finalmente sacar del modo recuperación el terminal (mediante consola de comandos+iRecovery o con un programa). Teóricamente suena fácil, pero a la hora de la verdad no lo es tanto ya que es muy fácil equivocarse en algún paso o quedarse trabado “por que algo no va” o simplemente no sabemos hacerlo. Por si esto no fuera suficiente las copias de seguridad del iPhone realizadas en iOS 4 no son compatibles con anteriores versiones del sistema operativo con lo que te puede pasar lo que al que escribe le ha pasado, que una vez terminado todo el tedioso proceso para bajar a la versión 3.1.3 no podrás restaurar el respaldo en el que están desde los contactos hasta las configuraciones de las cuentas de email pasando por las notas o direcciones guardadas en la app de mapas.

Apple, ¿por qué nos haces esto a los usuarios de iPhone 3G?. Si por algo se caracterizan los de la manzana es por facilitarle la vida siempre al máximo al usuario, sacrificando incluso “libertad” por “usabilidad” (lo que me parece una genial estrategia que como ha quedado comprobado por los resultados económicos de la empresa en el tercer trimestre de su año fiscal 2010 funciona), pero en el caso de los iPhone 3G se han saltado la norma lo que se ha traducido en un aumento considerable de clientes de Apple descontentos. Si iOS 4 no diera problemas a tantos en el iPhone 3G aquí paz y después gloria, pero no es así por lo que deberían haber no permitido actualizar a iOS 4 a los poseedores de un iPhone 3G, o haber indicado claramente que podríamos sufrir problemas, o proporcionar una solución rápida y sencilla para bajar el iPhone de versión.

Se mire por donde se mire esta situación que ha provocado la propia Apple no tiene ningún sentido y solamente les perjudica. Son muchos los usuarios de iPhone 3G los que han reportado problemas serios con iOS 4 -muchos más que los que han manifestado tener problemas con la antena del iPhone 4-, es decir que al permitir los de Cupertino instalar iOS 4 en iPhone 3G y no proporcionan solución alguna para downgradear, la buena experiencia de usuario que miles habían tenido con el smartphone de Apple se está esfumando a marchas forzadas, lo que se traduce en críticas públicas a la empresa y pérdida más que segura de clientes. También comprendo que Apple quiera que nos pasemos al iPhone 4, pero las cosas a empujones no funcionan, especialmente si tenemos presente que simplemente muchos, aunque quisiéramos, todavía no podemos pasarnos a iPhone 4 por que no ha salido a la venta en nuestros países.

Todo esto no es ninguna tontería, a mi parecer es mucho peor que el tema de la antena del iPhone 4 por compararlo con algo. Estamos hablando de que miles de usuarios han visto como su iPhone 3G ha “mutado” en algo casi inservible tras actualizar a iOS 4, perdiendo en muchos casos incluso información importante. Espero pues que Apple escuche y reaccione, y si no lo hacen puede que muchos, como por ejemplo yo, dejemos de ser sus clientes, que será por smartphones de buena calidad.