Internet es considerado un servicio básico y vital en muchos lugares, y al resto tampoco le es indiferente. Muchas personas dependen de su conexión a la web para trabajar, socializar y cumplir con tareas. Pero Internet no es un elemento que corre libre por el aire, depende de una infraestructura corporativa que lo haga llegar a nuestros hogares (o bolsillos), que en algunos casos, puede fallar. Por eso, es importante balancear nuestra dependencia con la nube para poder afrontar las consecuencias de no tener Internet durante un tiempo, por lo menos de corto plazo.

  • Navegación: Una de las novedades de HTML5 es la implementación de almacenamiento local en el navegador, lo cual permite utilizar sitios con funcionalidades sin estar en línea. Esta ventaja también fue impulsada por Google con su plugin Gears. Algunos ejemplos de sitios que aprovechan el cache local son: GMail, Google Docs, Remember The Milk, entre otros.
  • Correo Electrónico: Aunque por razones lógicas no podremos recibir correos nuevos sin estar conectados a Internet, sí podremos redactar respuestas y esperar a recobrar la conectividad para enviarlas. Esta es una típica funcionalidad de un cliente de email de escritorio, pero también podremos utilizarla en clientes web como GMail, gracias a su función de sincronización offline, como fue detallado en el punto anterior. Sólo recuerden habilitar esta característica y descargar sus correos antes de la catástrofe.

  • Lectura: Por día consumimos una cantidad muy grande de información a través de Internet, y en diversas formas. En el caso de los textos, podemos aprovechar ciertas herramientas que nos permiten guardar páginas para leerlas sin necesidad de estar en línea. Los exponentes más grandes son: Instapaper, ReadItLater, LaterLoop, entre otros. Sino, siempre podremos optar por la forma tradicional y guardar las páginas desde el mismo navegador, o mantener una carpeta con PDFs que nos interesen.
  • Redacción: Muchos trabajamos produciendo contenidos para la web, y muchas veces nos vemos tentados a usar en forma directa herramientas cuyas raíces están en la nube, como es el caso de WordPress u otros gestores de contenido. Para evitarnos dolores de cabeza, es recomendable utilizar una aplicación intermedia, que nos permita trabajar desde nuestro escritorio y respaldarse en la web, como es el caso de Evernote. De esta forma estaremos acostumbrado a realizar nuestro trabajo sin Internet, y un corte en el servicio no será tan notorio.
  • Programación: Hablando de la programación para la web, la más susceptible a la falta de Internet, además de nuestro Entorno de Desarrollo Integrado, debemos asegurarnos de poder probar nuestro código sin necesidad de un servidor externo (inaccesible localmente), y de preferencia, utilizar un Control de Versiones que no requiera conexión constante.

Una buena opción para poner todo en perspectiva, es preparar una lista de tareas para realizar en caso de no tener Internet, que pueden incluir los consejos de la lista, u otras actividades relacionadas con el mundo real (sí, a veces también debemos interactuar con él). La regla número uno sigue siendo: Don't Panic.

Foto: Flickr star5112)