Con la aparición de los primeros ordenadores personales a finales de la década del 70 y principios de los 80, los primeros usuarios (hackers por necesidad) también tuvieron la necesidad de comunicarse y expresarse artísticamente. Eran los orígenes de las BBS y, así como hoy en día cada uno hace lo posible por personalizar su plantilla de WordPress o Tumblr y tener un blog lo más personalizado posible y hace ya unos años aunque sea creaba una página en FrontPage para subir a GeoCities, en aquel entonces a los SysOp (el administrador de sistema de un Bulletin Board System) también les picó el bichito de la personalización. Pero los ordenadores de aquella época, las primeras IBM PC sólo contaban con a lo sumo cuatro colores (CGA), en tanto Commodore64 y Amiga llegaban a tener 16 colores. Entonces fue que nació la "scene", la escena artística de distintos grupos que unían a hackers y artistas de las principales formas de arte creadas por computador: arte ASCII y arte ANSI, los padres del arte digital.

En el caso del arte ASCII, se trata de una técnica de diseño que deviene de utilizar los 128 caracteres, por lo que se generan imágenes sólo con texto. Y si bien hay ejemplos que datan de la década de 1960 y se sabe aún de Lewis Carroll, autor de Alicia en el País de las Maravillas, creando imágenes utilizando sólamente su máquina de escribir, fue en esta época en que floreció como forma artística. Por otro lado, el arte ANSI utiliza los 256 caracteres del "ASCII extendido" definido en la página de código 437, que permite el uso de símbolos y códigos de escape que permiten formatear texto y color. También nacieron otras formas de arte importantes como la demoscene, en la que se creaban presentaciones audiovisuales en tiempo real, en nada más ni nada menos que 8 bits (al principio), pero el arte creado con simples editores de texto para ser vistos desde las terminales, formando unos completos graffitis digitales eran los elegidos, sobre todo para personalizar las BBS.

Era otra época claro y no era nada sencillo acceder a un ordenador ni adquirir los conocimientos como para utilizarlo. Aprender a programar no eran tan sencillo, nada lo era en cuanto a tecnología. Las primeras generaciones de hackers de la scene se convirtieron en una elite, una subcultura de verdaderos geeks ávidos de conocimiento y de buscar siempre nuevos modos de hacer las cosas. Aquella cultura, además de las BBS, también tenía como lugar de encuentro a Usenet, accesible mediante lectores de noticias que vio el salto a la fama de Kibo. Uno de los grupos más activos a finales de los 80 era alt.slack, dedicado a la Iglesia de los subgenios, parodia de religión o religión de la parodia que promovía el larvismo, un estado de calma producto de no hacer nada denominado en inglés "slack". Por eso es que la ancestral distro de Linux se llama Slackware y ese es el motivo de que Linux sea tan apreciado por la comunidad, porque nació en el seno de esta cultura de hackers y artistas, algunos de los cuales llegan a considerar a Linux una obra más de la scene.

Sin dudas fueron los 90 los años dorados de la escena, con grupos internacionales como ACid Productions y iCE Advertisements que difundían sus creaciones, como otros antes que ellos y muchos más después, mediante zines, un archivo txt larguísimo más un archivo de información por release. Los supuestos creadores del formato habrían sido hackers del grupo Cult of the Dead Cow hayá por 1984, en tanto en Argentina, el zine más importante fue El Culto de la Larva. Uno de los primeros (¿el primero?) fue Minotauro Magazine, que buscaba retratar “el under informático”. La escena local, caracterizada por incorporar poesía y ficción a los zines, creció bastante al punto de llegar a reunirse anualmente en las Flash Party, organizadas en distintos e importantes Centros Culturales de Buenos Aires a partir de 1998.

El Presente

Con el advenimiento de lo que todos conocemos hoy, es decir ordenadores con una capacidad ni siquiera soñada para uso doméstico hace 25 años, el arte digital no sólo se ha masificado sino que los artistas han abandonado estas formas tradicionales que han sido relegadas prácticamente a unos horribles generadores automáticos que se pueden encontrar en internet. Muchos se retiraron de la escena y buscaron ganarse la vida jugando al Counter-Strike, otros tantos se enfocaron en el código y su trabajo como Administradores de Sistemas y expertos en Seguridad y, del resto, los que no se convirtieron en blogstars tuvieron éxito con alguna que otra startup. De todos modos, algunos grupos siguen vivos y unos pocos están gozando de un relativamente buen momento, siendo actualmente el más activo Divine Stylers.

Por otro lado, el arte ASCII ha cobrado curiosamente un nuevo impulso en Twitter gracias al artista multimedial y surrealista Larry Carlson, quien ha generado un pequeño pero completo movimiento identificable con hashtags como #asciiArt, #twitterArt o #symbolArt. Lo cierto es que, lo llame como lo llame, no es más que una nueva vida del arte ASCII, adaptado a los vertiginosos ritmos de la web 2.0.