Después de leer este artículo de Wired en el que se analiza la reciente verborrea electrónica del Querido Líder Steve Jobs he sacado un par de conclusiones. Para los que no andéis con ganas de leer mucho os resumo el artículo: Wired ha hablado con varios analistas de relaciones públicas que coinciden en opinar que el reciente aumento de respuestas de Jobs a correos electrónicos de sus admiradores y detractores forma parte de una campaña de relaciones públicas. No se trata de que una agencia de publicidad haya urdido una campaña viral en torno al señor de las manzanas. Probablemente se trate de una decisión espontánea del propio Jobs, pero es que no hay que olvidar que si Steve Jobs es algo es un genio del márketing.

Si prestamos atención, tiene bastante sentido. En la actualidad el público de Apple —urbanitas a la moda, sibaritas del diseño, adictos al cutting-edge— exige una comunicación más fluida entre una empresa que supuestamente encarna esos ideales y sus fieles acólitos. Sin embargo Apple está en una situación incómoda: es demasiado grande y demasiado seria como para twittear corporativamente. Una empresa que, por una cuestión de filosofía no muestra conceptos ni productos futuros sino exclusivamente productos terminados y listos para su comercialización a corto plazo tampoco puede generar buzz con insinuaciones o filtraciones. En ningún caso podrían responder a través de redes sociales a las polémicas sobre su forma de ser abiertos y cerrados según les convenga, por posibles implicaciones legales. ¿Qué les queda? Un CEO hipercomunicativo.

Cierto es que responder cuatro o cinco emails al mes difícilmente puede considerarse hipercomunicación—para una persona normal. Sin embargo, los CEOs de las empresas del Fortune 500 no suelen ser tan comunicativos como Jobs. Evidentemente, hay una estrategia. Steve no responde a cualquiera, sino a aquellos que van a difundir su mensaje con fidelidad y con repercusión. Es su forma de comunicarse, es su forma de responder, y sobre todo, es su forma de hacer ver que hay comunicación, y que escuchan a sus usuarios. Ya de escucharles a hacerles caso va un mundo, pero las motivaciones para ello dan para otro artículo. La conclusión es que probablemente sigamos escuchando más de sjobs@apple.com, y eso es porque a Apple le conviene. Y mucho.