De un tiempo a esta parte los servicios de descargar directa se han popularizado mucho y de todos los que hay dos destacan claramente dentro del sector: RapidShare y MegaUpload. Ambos son los más conocidos y ambos también son muy utilizados para compartir toda clase de archivos, una gran cantidad de ellos protegidos por derechos de autor.

Pues bien, ahora uno de esos dos, concretamente RapidShare, le ha pegado un vuelco visceral a su estrategia. Básicamente el nuevo objetivo es llevarse bien con los grandes actores de la industria del copyright, para lo que obviamente tienen que darle duro a todos los que de una u otra manera estén usando el servicio con el fin de distribuir material protegido por derechos de autor y promoviendo las infracciones de copyright.

Y justamente eso es lo que han empezado a hacer. Por un lado tenemos que están cerrando cuentas de “uploaders” que suben al sitio material protegido de manera reiterada, y por el otro los abogados de la empresa han comenzado a enviar amenazas legales vía carta para que cesen en sus actividades a los propietarios de sitios que proporcionan enlaces de descarga de RapidShare a archivos protegidos y también a los buscadores que permiten a los usuarios encontrar contenidos dentro del servicio.

Ahora la gran duda que planea sobre esta nueva estrategia es: ¿será beneficiosa para la empresa o justamente lo contrario? Al ponerse duros, en principio, se llevarán mejor con los de la industria, pero también perderán usuarios. Además hay muchas posibilidades de que las acciones emprendidas por RapidShare no sean suficientes para los de la industria y estos terminen arremetiendo legalmente contra ellos de todas formas.

La situación para RapidShare no es nada fácil, se encuentran “entre dos fuegos” y por algún bando había que apostar. Personalmente creo que se están equivocando de lado, los capos del copyright solamente piensan en su modelo y todo lo que se escape de él o bien es ignorado o bien destruido, así que estos últimos movimiento de RapidShare les provocarán pérdidas de tráfico y usuarios premium, pero ningún beneficio (o solamente uno, que la industria no les atice con su maquinaria legal, lo que puede pasar igualmente aún habiendo tomado estas nuevas medidas).