Últimamente Adobe ya no sabe dónde meterse para que paren de caerle palos encima. Desde la salida del iPad, pero sobre todo reforzado con la presentación del iPhone OS 4.0 y el reniego absoluto por parte de Apple a Flash promoviendo el uso de HTML5, como ha hecho en el caso de iAd, Adobe Flash se ha visto en medio de una polémica que no sabe bien cómo parar mientras unos lo apoyan incondicionalmente y otros aseguran que su sentencia de muerte está firmada.

Ayer Steve Jobs publicaba una carta abierta en la que explicaba los motivos por las que Apple ha decidido no incluir Flash ni en el iPhone, ni en el iPod Touch ni en el iPad. Hoy ha sido Dean Hamovich, responsable de desarrollo de Internet Explorer, el que ha dichotextualmente que: 'HTML5 es el futuro de la web' (de hecho, hace poco publicábamos un post en ALT1040 con el mismo título donde podíamos ver todas las posibilidades que ofrece.)

Vamos a dejar a un lado que en la misma declaración ha concretado que el formato que utilizarán es H.264, lo cual en el fondo significa pasar de un estándar propietario a otro, pero lo importante es que de manera más o menos pronunciada, Microsoft también se pone del lado de Apple y Adobe se va quedando sin apoyos.

Por si fuera poco que dos de los grandes, aunque uno menos que otro, te digan que no. Adobe también ha visto como Facebook, que también aspira a representar un papel muy importante en el futuro de la web con sistemas de identificación como Facebook Connect, por ejemplo, ha anunciado que ha abierto la posiblidad de empezar a subir vídeos en HTML5 y a pasar algunos de los existentes a dicho formato. Esto significa que Apple ha ganado un punto, porque podrán verse en sus dispositivos, y para Adobe ver cómo se va quedando poco a poco más solo que la una.

En mi opinión, lo de Adobe con Flash es la crónica de una muerte anunciada, y hay momento en los que, simplemente, hay que saber perder. Durante muchos años, y como explicaba Eduardo en este otro post, Flash ha gozado de una privilegiada por simplemente porque era la única alternativa. Desde que llegó HTML5 está claro que llegó para quedarse y a lo mejor Adobe debería empezar a pensar que una retirada a tiempo siempre es mejor que una absoluta derrota.

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