La historia de Torrent.is es verdaderamente larga. Hace dos años que se están realizando juicios y si bien en muchas ocasiones el tracker ganó lamentablemente el veredicto final no fue bueno.

Para ponerlos un poco al tanto, el sitio fue fundado en el 2005 y en muy poco tiempo se convirtió en el tracker más grande de Islandia. Gracias a esta popularidad las compañías antipiratería comenzaron a perseguirlo y tomaron acciones legales contra él. En noviembre del 2007 Svavar Kjarrval, el administrador, fue obligado por las autoridades a cerrarlo.

Lo que sucede usualmente cuando los dueños de trackers reciben cartas de la justicia intimándolos cierran los sitios y el problema se termina rápidamente. Pero Kjarrval decidió pelear contra las asociaciones que lo acusaban de criminal porque él sabía que no lo era.

Esta fue la declaración de Kjarrval en ese momento:

Pelearé esto mientras pueda. El público general parece estar de nuestro lado.

Esta pelea de la que hablaba Kjarrval derivó en dos partes: la primera la ganó él y la segunda, lamentablemente, la perdió. La primera, que fue en la corte de distrito, lo acusaban de cargos que, según la corte, él no había cometido. Pero con eso no les alcanzó y lo acusaron nuevamente y, otra vez, lo gabó.

Pero saben cómo funciona la cosa y eso no les alcanzó. Las asociaciones lo llevaron a la Corte Suprema esperando poder ganar y ahí sí fue declarado culpable. El dueño del sitio debería pagar US$3.350 y cerrar el tracker para siempre.

Lógicamente estando lo más en contra que puede estar una persona, Kjarrval dijo:

La batalla puede estar perdida pero no dejaremos de compartir archivos.