Que el cine de Hollywood está repleto de tópicos no es un secreto para nadie, el motivo es, por supuesto, hacer la máxima recaudación en taquilla. A lo largo de la historia del séptimo arte se han ido estableciendo con el tiempo una serie de pautas, una serie de sencillas fórmulas, que normalmente aseguran el éxito de una película. La más sencilla de todas probablemente sea: 'Tío buenorro interpretado por actor famoso conoce a mujer sexy intepretada por actriz famosa, se enamoran, se enamoran más, se pelean, se pelean más, se enamoran otra vez, se pelean un poco, se casan. Fin'. Suele ser tan efectivo como ridículo.

¿Pero qué pasa si realmente hubiese una fórmula que hiciese automáticamente que cualquier producción de Hollywood triunfase? Eso fue lo que se planteó un profesor de la Universidad de Cornwell, que se ha tomado la molestia de analizar las 150 películas con mayor recaudación en taquilla de los últimos 70 años. En la imagen de arriba podéis ver una comparación entre Detour, Ordinary People y la versión King Kong de Peter Jackson, las áreas sombreadas en gris representan el intervalo al 95% de confianza.

Indicó que nuestra curva de atención puede describirse como una fluctuación 1/f. Como podéis ver, la línea que representa la atención, varía muchísmo más en Detour que en King Kong, donde casi se ajusta perfectamente. Esto solía repetirse cuanto más moderno fuese el film, marcando una evolución por parte del cine en pos de capturar la atención del espectador y en pos de elaborar películas que funcionan mejor con todos públicos lo más amplios posible.

¿Significa esto que han encontrado los magnates del valley hollywoodiense la 'receta' para elaborar una película 'perfecta'? Aunque resulta muy curioso, irónicamente yo creo que es más bien lo contrario, en todo caso (me parece ridículo que una fórmula pueda conjugar toda la complejidad del cine) es la fórmula del entretenimiento, o la que asegura una buena recaudación en taquilla. Sobre todo porque entonces todas las películas serían iguales. El buen cine, afortunadamente, es arte, y sólo los grandes artistas pueden llevarlo a su máxima expresión.

Fuente: Gizmodo