iPad

Estoy reflexionando desde ayer sobre el iPad anunciado por Steve Jobs y Apple, primero indagando sobre mi propia decepción para entenderla y hacerle una autopsia, luego queriendo entender o adivinar o predecir qué tal le irá en ventas al nuevo dispositivo y por último tratando de entender esa paradoja antitecnológica de hacer que algo pequeño que funciona bien se convierta en algo grande que funciona mal (o qué yo creo que funciona mal). No ha resultado fácil hacerlo pero aquí les traigo mis elucubraciones.

Antes de comenzar quería dejar bien en claro que los dispositivos electrónicos son simples herramientas que deben cumplir una función y hacer que nuestra vida cotidiana sea más sencilla, nuestro trabajo más productivo y nuestro entretenimiento más divertido. Eso en muy pocas palabras. La tecnología bien empleada nos da mejor calidad de vida, puede representar progreso para los países y puede hacernos más felices. Pero son una simple herramienta, no son una religión. Apple y Steve Jobs no son el Vaticano ni el Papa predicando sobre el origen del universo, el poder de Dios, o el bien y la maldad. Ninguna compañía de tecnología producirá nunca un Santo Grial, que te llenará de felicidad infinita mientras sorbes un trago de Concha y Toro (Casillero del Diablo). Ninguna compañía de tecnología (y menos Steve Jobs o Ballmer o Sergey o Jeff Bezos) se interesa en tu corazón, solo en tu bolsillo. Así que piensa muy bien antes de entregar tu corazón, mente y argumentos en defender (o lo contrario) a una compañía de esa forma tan mezcla de Hell Angel con soldado de las cruzadas.

Mi opinión es personal, basada en mis propias reflexiones, en lo que he leído, en lo que vi ayer en la Keynote de Steve Jobs, en mi filosofía personal (como ingeniero en informática) y en mi experiencia usando productos de Apple. No he usado aún la iPad, pero llevo usando un iPad Nano (un iPod Touch) desde hace más de 2 años. Mi computadora portátil es un MacBook y tengo un Kindle (lector de libros electrónicos). Después de mucho reflexionarlo decidí que mi teléfono celular fuera un Google Nexus One, que usa el sistema operativo Android, y espero que durante los próximos 10 años pueda seguir usando Android en diferentes tipos de teléfonos cada vez que el que tenga se muera, me lo roben o se rompa al caer.

Todas estas explicaciones las hago simplemente para dejar en claro que aunque soy un apasionado de la tecnología me aburre al extremo esa posición tan ultra conservadora que tienen muchas personas pro Apple o anti Apple o pro Microsoft o anti Microsoft o pro Google o anti Google, etc. Lo mismo a nivel político, pero esa es otra historia. Cuidado, no digo que hay que dejar de sentir pasión por las cosas pero hay que dejar de tener tantos prejuicios. Dicho todo esto, hay que destruir al iPad (jejeje, es broma). Vamos.

Yo no voy a comprar el iPad sencillamente porque no me ofrece absolutamente nada que necesite y tampoco resulta un reemplazo para ninguno de los dispositivos que ya tengo. Me puse a pensar qué producto o dispositivo que ya tengo, vendería para que el iPad ocupara su lugar. Y “lamentablemente” no encontré ninguno. El iPad no puede hacer las cosas que me permite mi MacBook, tampoco me permite leer el libro que yo quiera para considerar cambiar mi Kindle, eso sin contar que leer libros en la pantalla del iPad debe ser una tortura después de 20 o 30 minutos. No es reemplazo de mi teléfono porque no hace llamadas, no es reemplazo del Apple TV porque no tiene puerto HDMI. Después de mucho pensar encontré que el iPad podría reemplazar a mi iPod Touch, pero encontré un gran problema, su tamaño.

En este punto podríamos olvidarnos por un momento que estamos leyendo un blog y pensar que estamos viajando en el tiempo. Imaginar que la cronología de Apple se enredó de alguna manera y 2010 es 2005, Steve Jobs anuncia su tan esperado Tablet, un par de años después logra la magia de hacer ese Tablet mucho más pequeño y fácil de transportar inventando el iPod Touch, crea al mismo tiempo una segunda versión y le pone teléfono (olvida la radio FM) y cambia la historia de la humanidad y las personas aman más a su teléfono que a sus mascotas o hijos. Esa es la historia correcta y llegó un guionista borracho de la serie Héroes y cambió todo. Así que sólo en el universo paralelo de Leonard Nimoy, las cosas ocurrieron en orden. Aquí en este universo las cosas se distorsionaron.

Referencias pop aparte y volviendo al punto inicial. Sólo vendería mi iPod Touch para darle entrada al iPad actual en los dispositivos que tengo. Pero resulta que mi iPod Touch tiene mejor tamaño, es más avanzado tecnológicamente (al ocupar menos espacio) y tiene la misma capacidad de memoria. Así que me quedo con el iPod. Por supuesto, el tamaño no es lo único que me hace decidirme. El problema principal es que el iPad usa el mismo sistema operativo que el iPhone y iPod Touch, un SO que es una oda al DRM, imaginen que se despierta de la tumba un Pablo Neruda medio zombie y escribe Oda al sistema operativo cerrado, conservador y censurador:

La internet
se llenó de aplicaciones,
con Apple,
el iPhone,
la programación
se parte
en dos
mitades
de programas,
unos corren
por las calles cerradas del iPhone
otros por las calles abiertas del Mac OSX, el Windows aquel y el Linux más rebelde...

Yo no tenía grandes expectativas con el iPad, mi más grande expectativa es que pudiera correr Mac OSX, nada más. Ahora resulta que pedir que un dispositivo use el sistema operativo principal de esa misma compañía es una gran aspiración, por favor. Apple tiene la capacidad de poner Snow Leopard y reinventarlo (lo está demostrando con parte de iWork) para usarlo en la Tablet. Pero no, deciden seguir jugando con su karma y hacer algo cerrado, cuando la computación y la informática hoy en día son lo que son porque cada quien puede instalar lo que le da la gana a la gente, en sus computadoras. Muchos hablan mal de Microsoft y resulta que Windows (en cualquier sabor) comparado con el “iPad OS” es casi un Stallmanux (un sistema operativo ficticio programado por Richard Stallman). Un sistema operativo cerrado es un atraso a la computación, la innovación, la libre competencia, la programación y la informática en general.

No voy a nombrar todos los problemas que han tenido muchos programadores con la tienda de aplicaciones de Apple. Es algo que va muy mal y que la compañía de la manzana tiene que terminar de arreglar para no convertirse en un Microsoft 2 y llenarse con demandas antimonopolio. Cosas así me hacen pensar: ¿existirá una aplicación del Kindle en el iPad?. Definitivamente no me gusta un sistema operativo con cadenas. El iPhone es mejor teléfono cuando se desbloquea o jailbrekea, cuando el usuario y no Apple decide que hacer con su dispositivo.

Por otro lado es evidente que hay cosas que no tiene el dispositivo que debería tener. Es como una versión alpha de lo que será. No tiene cámara, no tiene puerto HDMI, el almacenamiento básico es como un mal chiste. ¿En el mundo convirtiéndose al HD cuantas películas se pueden grabar en 16GB?. Apple usa una estrategia que yo llamo “estrategia de negación de la radio FM”, que es más o menos durar una década diciendo (en sus dispositivos) la radio FM no existe, pero el día que no tengamos nada más que ponerle al iPod se la ponemos y vendemos más. Que puede ser una estrategia acertada desde el punto de ventas y ventas y ventas (y saldrán los defensores como si Steve Jobs fuera su padrino a defenderlo e igual no escucharán la radio FM al igual que yo), pero está estrategia es nefasta para el usuario que obtiene menos de lo que realmente pueden darle. No me gusta la filosofía actual de Apple detrás de hacer más “tontos” dispositivos que podrían ser más “inteligentes”, solo por una limitación de que ponerle al iPad 2.0. Al final creo que los compradores se darán cuenta y pasaran de la primera generación directo a comprar la segunda. Cosa que creo ya esta ocurriendo hoy en día con mucha gente.

Bueno, al final de cuentas yo no compro el iPad porque bajo mi óptica es un dispositivo que no llena ningún espacio en mis necesidades. Es probable que tus necesidades sean diferentes, si mandas muchos emails, necesitas una agenda, o trabajas en algo que una Tablet te sea útil, como llevar inventarios o tomar notas, puede ayudarte. Seguro muy pronto alguien te hace el favor y libera al iPad. Entonces puedes contratar a alguien para que te programe una solución a la medida de tu compañía, que no tenga que ser aprobada por Apple. Y si puedes esperar unos meses te recomiendo que te compres el iPad 2.0 o iPad GS o como quiera ponerle Apple. Pero si no cumple ninguna de tus necesidades, mejor guarda el dinero para comprarte el próximo iPhone, que seguro le dará unas patadas luego iPad 3.0 o iPad GSX.

Recomendados