Tecnología

Estoy realmente harto y cansado de todo titular, opinión o noticia en que se intenta satanizar cualquier cosa relacionada con la tecnología o culpabilizarla de algún acto, comportamiento o hecho negativo para nuestra sociedad: ya sea las actividades familiares, el trabajo e inclusive la delincuencia.

No es nuevo, es una conducta repetitiva durante las últimas décadas, pero uno imagina que con la adopción de la tecnología a niveles en que la gran mayoría podemos acceder a ella, dejarían de aparecer de vez en cuando. Pero eso no ha pasado, de hecho creo que se ha incrementado. Es fácil recurrir a verdaderas leyendas urbanas como la supuesta adicción a internet y no-se-cuantos disparates que se puede leer estos días.

Casi cuatro años atrás estaba de moda culpar a los teléfonos móviles por causar adicción a los jóvenes. Medios como 20 minutos se atrevían a publicar noticias en que aseguraban que la mitad de los madrileños de 17 años lo sufrían.

En 2006, me burlaba que uno de estos días encontrarán a las redes sociales culpables de una supuesta adicción. ¡Y sucedió! No es extraño leer advertencias en algunos medios del inminente peligro a este tipo de sitios web. Por ejemplo La Gaceta Universitaria publicaba en agosto de este año lo siguiente (las negritas son mías):

Los expertos nos avisan del peligro que supone el mal uso de las redes sociales estilo Facebook para los jóvenes. Enrique Echeburrúa, catedrático de Psicología, ha advertido de la adicción que pueden crear estas plataformas a la juventud, durante un curso celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Los ejemplos más claros de esto son la creación de una identidad ficticia, el aislamiento social o la ‘automedicación digital’.

OMG!!!, automedicación digital, ¿en qué consiste, en tomarse 100mg de pixeles todos los días?

Las redes sociales también fueron acusadas de ser una verdadera amenaza para la seguridad de las personas en México durante el verano de 2008. Como si fueran enviados directamente del infierno, periodistas irresponsables en medios masivos tradicionales como Televisa, TV Azteca y periódicos como El Universal y el Milenio publicaban de la inminente oleada de secuestros que ocasionaría el crear perfiles en Facebook, Hi5 o MySpace.

Año y medio más tarde, ninguno de estos medios ha logrado publicar un caso comprobado de secuestro (o amenaza de secuestro) a partir de datos publicados en una red social, simplemente declaraciones de pseudo-investigadores privados que no son capaces de ofrecer pruebas concretas, solo declaraciones carentes de fundamento. Al final las redes sociales solo han servido a los medios para publicar sin permiso datos privados de celebridades o hijos de celebridades.

Por último se está hablando de la productividad amenazada por las redes sociales, cortesía de Reuters, que aseguran que son un "dolor de cabeza" para "algunas" (¿cuales?) empresas.

La realidad es que es fácil usar a cualquier cosa relacionada con la tecnología como excusa de nuestros propios errores. Nadie nos obliga dejar de trabajar y entrar a Facebook. Los secuestradores existen con o sin redes sociales. No es posible ser adicto a internet de la misma forma en que no es posible ser adicto al papel o al reproductor de DVDs.

¿Quiénes serán los culpables, según los amarillistas de turno, de las mayores desgracias para nuestra sociedad en 2010? probablemente las redes sociales que incorporan geolocalización (que se están poniendo muy de moda) como Foursquare, Gowalla o el mismo OVI de Nokia. Tampoco me sorprendería que sitios donde el tiempo real juega un papel importante (léase Twitter) sea acusado de re-violar nuestra privacidad y de decirle a los "maleantes" dónde estamos parados en este preciso instante.

Pero de la misma forma en que hoy nos parece gracioso/ridículo que décadas atrás algunos expertos advertían de las futuras muretes por viajar en tren porque el movimiento de los órganos a tales velocidades sería mortal, en el futuro estaremos riéndonos de aquellos que con toda la seguridad del mundo decían que el internet era adictivo, que los móviles tienen consecuencias negativas, que las redes sociales son peligrosas o que cualquier-cosa está amenazado por cualquier cosa relacionada a la tecnología.

Foto: hyperscholar