Rapidshare, con servidores alojados en Alemania, estaba en juicio con GEMA, una asociación que dice representar más de 60 mil compositores de todo el mundo, por haber alojado 5 mil canciones con derechos de autor. El juicio terminó y la corte determinó que el servicio tiene que pagar una multa de US$34 millones.

Además de haber borrado todos los archivos se les ordenó que nunca puedan ser subidos nuevamente. Para eso anteriormente Rapidshare utilizaba hashtags para reconocer archivos que fueran iguales, pero la corte determinó que la forma de identificación eran inefectiva (que es completamente cierto) y tendrán que mejorarla.

El CEO de GEMA dijo lo que todos en este tipo de casos:

La decisión de la corte es un hito en la lucha de GEMA contra la utilización de música ilegal en internet. Confiamos en que si se sigue este camino se reducirá el uso ilegal del repertorio de GEMA negligentemente en la red.

Mientras tanto, Bobby Chang, el COO de Rapidshare en Suiza comentó que, como ya pasó en otros casos la disparidad entre cortes en este tipo de asuntos es demasiado grande. ¿Hubiera sido el mismo el resultado si el caso lo hubieran tomado otros jueces? Probablemente no.