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«Ataque brutal» es la descripción que ha usado Édgar Barquín, superintendente de Bancos, a los "mensajes electrónicos" emitidos en contra de Banrural en Twitter que, según él, inició Jean Anleu, por quien pedirá, según él, entre 5 y 10 años de cárcel.

Esto se está saliendo de control, parece ser una simple confirmación de que el gobierno se siente desestabilizado y puesto en evidencia a nivel internacional por la impresionante movilización de usuarios en todo el mundo usando herramientas de expresión como Twitter, blogs y redes sociales. Parecen ser patadas de ahogado ante una absoluta avalancha de mensajes de miles de personas que replicaron el mensaje de Anleu. El efecto Streissand en su máxima expresión.

También siguen con las amenazas a medias tintas de tener información de más usuarios que emiten los mismos mensajes:

hay dos casos más de denuncias en investigación y otras, que en los próximos días se podría iniciar con los allanamientos a las casas donde se procederá a secuestrar las computadoras desde donde habrían salido otros mensajes similares.

Es increíble que estas personas se sientan con el derecho de allanar casas por personas que se simplemente se están expresando en Internet en contra de estas personas. ¿No suena ridículo que uno no pueda criticar a un banco? -- aún más ridículo que intenten infundir miedo amenazando con entrar a casas, capturar personas y confiscar equipos.

¿Qué es lo mejor que hacer en estos casos? no verse afectado por el FUD que intentan meter, mantener informados a sus contactos (por medio de Twitter, es la mejor herramienta) de su estado actual, en caso de que la policía llegue a casa de alguien lo mejor sería Twittearlo junto con una dirección física para inmediatamente movilizar a cientos (o miles) de personas y repudiar el acto. Es importante, ahora más que nunca que el gobierno entienda que ellos no pueden controlar el mensaje y que no pueden controlar Internet.

You can't stop the signal!

Mr. Universe