Y como si de Frank Abagnale se tratara, Nicholas Arthur Woodhams de Michigan logró engañar a Apple e hizo que la empresa le enviara nada menos que 9.000 iPods shuffle. ¿Cómo? El estafador descubrió los números de serie (a través de prueba y error) de los reproductores que estaban bajo garantía e hizo que se los enviaran.

En ese momento comenzó a venderlos a US$49 –US$39 menos de lo que salen en una Apple Store-. El problema fue que la compañía requiere que se le envíen los iPods defectuosos y tiene una cantidad de tiempo limitado para realizar este proceso. Si no son enviados, se cobra determinado dinero a una tarjeta de crédito que piden cuando se hace el registro.

Woodhams tuvo un pequeño fallo, que fue poner una tarjeta de crédito Visa de prepago que no tenía fondos y así fue como lo descubrieron. Ahora tendrá que enfrentar cargos por fraude y lavado de dinero. ¿Idiota? Sí, mucho.