Para quienes no lo conocen, Abdalá Bucaram es un curioso personaje de la política ecuatoriana, populista por naturaleza es un genio en manejar masas, especialmente de sectores pobres de la sociedad por medio de un discurso en que condena a la "oligarquía" del país, aunque él mismo es lo que critica, un oligarca más con una vida más que cómoda en Panamá donde vive prófugo de la justicia.

Se hizo famoso en el mundo cuando ganó las elecciones y se hizo Presidente de la República en 1996 y empezó a hacer toda clase de actos "poco ortodoxos" como organizar conciertos donde cantaba y bailaba canciones de Los Iracundos, aparecer como conductor en programas de TV, convertirse en el Presidente del equipo de fútbol más popular de la época y asistir a cumbres presidenciales donde feliz de la vida tomaba una guitarra por parte del conductor de CQC y tocaba sin darse cuenta que el mundo se burlaba de él.

Para bien o para mal, duró menos de 6 meses en el poder, cuando fue destituído por el Congreso Nacional por incapacidad mental (aunque está "loco", el proceso fue bastante cuestionable y poco democrático).

Aún así, Abdalá mantiene cierta fama entre los sectores más pobres del país por medio de spots políticos en la TV que aparecen en épocas "convenientes". Ahora su hijo Dalo Bucarám se lanza a la política siguiedo los pasos y ¿esperando obtener la fama del padre?. Para ello han iniciado una campaña online para llegar a la Asamblea Constituyente Asamblea Nacional, con videos relativamente bien hechos, publicados en HD.

Pero la campaña es un FAIL total, el video donde Abdalá da un mensaje a los "internautas ecuatorianos ha sido visto (al momento de publicar este post) apenas 270 veces. El problema (y me sorprende que nadie en el equipo de campaña de Dalo Bucaram se de cuenta) es para cualquier persona que no cae en el discurso, Abdalá y toda su familia son una broma producto de la idiosincracia de la sociedad ecuatoriana, y de una u otra forma se vuelven víctimas del internet: entre un grupo social donde la información no está al alcance de todos es normal que una persona que grita, despotrica y canta durante su campaña tenga cierto éxito, pero en la sociedad de la informacón, eres simplemente un idiota.