jim_griffin_250px.jpgJim Griffin propone un canon que los proveedores de internet estadounidenses cobrarían a sus clientes de $5 dólares mensuales pasa subsidiar a la industrial musical por las "pérdidas" generadas por el intercambio musical en redes P2P.

La polémica no se hace esperar y una serie de preguntas y dudas surgen ante la posibilidad que cada estadounidense tenga que pagar $60 dólares extra al año para estar conectado. ¿Quién recauda? -- ¿Cómo se hace la repartición? -- ¿Qué hacer cuando la RIAA (equivalente a la SGAE) se meta?

La propuesta de Jim Griffin estaría respaldada por las discográficas, es decir, toda la campaña FUD desaparecería, el P2P sería "legal" y los usuarios supuestamente podrían descargar todo lo que quieran sin DRM y sin restricciones a cambio de esos $5 dólares mensuales, algo que no sucede en países como por ejemplo España, donde igual se paga un canon pero la SGAE supuestamente representando artistas y muchos de los medios de comunicación tradicionales continúan la campaña de miedo e incertidumbre, aunque el compartir música para fines privados es legal en el país.

Otro de los grandes problemas de una licencia obligatoria es la no diferenciación de casos: si yo uso internet para investigación y no descargo música, ¿por qué tendría que pagar un canon?

Aún así la propuesta está obteniendo algo de notoriedad en Canada, donde la SAC (equivalente canadiense a la SGAE) ha propuesto algo similar y artistas como los Barenaked Ladies que siempre han defendido la descarga de música, consideran que no es una mala idea.

¿Es esa la solución final? creo que no, aunque en principio un pago mensual universal suena interesante, el disfrazarlo de canon y hacerlo obligatorio no es el camino correcto.