No es secreto que el nacionalismo infame es un mal que aqueja a un país tan hermoso como México. En época de elecciones mexicanas y en un mundo con sociedades conectadas (internet y todo eso) no es extraño que personas en cualquier posición geográfica del planeta comenten acerca de lo que está sucediendo en este país.

Con respecto a todo esto, me llamó mucho la atención el comentario escrito por Marco, un mexicano que al parecer se encuentra en Estados Unidos y que dejó en el post en que hablabamos de los ataques del PAN. Lo reproduzco integramente:

Elena Poniatowska ha vivido en México desde los 6 años, y es una embajadora de la cultura mexicana. Ese patrioterismo de Televisa es peligroso. Que tenga un apellido polaco no la hace menos mexicana que tú. Es curioso, los mexicanos nos quejamos que somos víctimas del racismo de EE.UU. pero aquí somos iguales o peores. Las personas de controamerica que quieren cruzar a EE.UU. son tratadas peor aquí que con la migra de EE.UU. Y ahora hasta el apellido es pretexto para hablar mal de una persona que con sus libros y sus posturas lo único que ha hecho es demostrar amor por su país llamado México. Que haya nacido en Francia de padres polacos es una circunstancia. El patrioterismo es, precisamente, el arma de los tontos que no ven, que un país no se forma con apellidos o razas.

También relacionado, vale la pena revisar y recordar (sobre todo a los nacionalistoides) que la opinión sobre política mexicana por parte de extranjeros no solo es válida sino que es protegida por la constitución mexicana, la cita que comunmente se hace del artículo 33 en realidad está sacada de contexto, y por lo tanto, equivocada.