The Economist tiene un interesante artículo sobre el supuesto impacto de los videojuegos en la sociedad del cual se desprende el gráfico mostrando el crecimiento (muy fuerte) de venta de videojuegos en Estados Unidos comparado con la tendencia a la baja en el número de casos de delincuencia violenta, todo esto a partir de 1996, dejando claro que los videojuegos no han vuelto a Estados Unidos más violento.

Si en los ochentas y principios de los noventas era el heavy metal el culpable de asesinatos, cultos satánicos y quien sabe que otra cosa, ahora son los videojuegos. Lo cierto es que antes la música no causó olas de asesinatos masivos, no hay razón para pensar que los juegos en computadora o en alguna consola lo harán.

(Vía Denken Über)